La Hora del Guerrero

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jose-quintero-weirJosé Ángel Quintero Weir 

Dedicado con todo mi respeto y consideración a Edgardo Lander 

En medio de una marcha opositora, en Caracas, un Guardia Nacional dispara un cartucho lacrimógeno directamente al pecho de un joven y lo mata. La manifestación crece en número de personas y en rabia. En San Cristobal, dos jóvenes más mueren a manos de la policía y otros son apresados, la respuesta de los manifestantes es la captura de un Coronel de las Fuerzas Armadas, quien es desnudado y por el que se exige su canje por los estudiantes presos. En Barinas, otros cinco jóvenes son asesinados en la protesta y la respuesta no es un plan directamente dictado por la CIA, sino la inmediata rabia con la que la poblada incendia la casa del Partido del Gobierno y es saqueada y quemada la casa del que ya todos comienzan a señalar como el verdadero responsable de nuestro desmadre: La casa donde nació Chávez es quemada como quien pretende exorcizar a un mal espíritu.

En Amazonas, una marcha de shamanes piachean sus maracas de poder por las calles de Puerto Ayacucho, al tiempo que lanzan su más poderosa oración: la maldición del Dabukurí, en contra de la pandilla que nos gobierna desde ese muy lejano país que llaman Caracas, a quienes los Shamanes Baniba, Ye’kuana, Woj’tüja; Pemón, Yanomami, Pume; Eñepä y Warao1, a quienes, en su petición, los piaches les vaticinan un largo sufrimiento aún después de muertos.

En Socopó, una cisterna de gasolina es capturada por la población y un grupo comando de la Guardia Nacional termina por rendirse cuando la poblada amenaza con hacer estallar la cisterna por la que todos volarían. En un pueblo de Mérida, la Guardia Nacional es obligada a retroceder a la carrera por una población totalmente enardecida. La Guardia abandonó incluso el camión que los había transportado y el pueblo se hizo del mismo, incendiándolo luego.

En Maracaibo, un joven estudiante de medicina, miembro de un grupo de primeros auxilios que presta apoyo ante cualquier emergencia llamado Cruz Verde, es arrollado de manera intencional por una persona que, según los testigos, es protegida por el Alcalde chavista de la Alcaldía de San Francisco. La protesta recrudece y un nuevo joven es asesinado en el centro de la ciudad, lo que genera la quema de las oficinas de la Defensoría del Pueblo y la oficina gubernamental de Vivienda. La protesta sigue. El gobierno no retrocede, no porque esté realmente convencido de algún proyecto futuro que, en verdad, no tiene, sino porque, ciertamente, durante los 17 años de mandato sus crímenes cometidos han sido muchos, sobre todo, la corrupción y el desfalco de las arcas públicas con las que durante 17 años han podido comprar conciencias de intelectuales vendedores de teorías (como los españoles de Podemos, la gente de CLACSO o el grupo de Atilio Borón), pero también de Estados-gobiernos carroñeros a lo largo de todo el Caribe, y el desfalco ha sido tan inmenso, que luego de más de una década de abundancia hemos terminado en un país arruinado, con una diáspora de jóvenes huyendo que ya comienza a apestar a todos los vecinos porque todo arrimado siempre es bien recibido por tres días y ya luego, como los muertos, hiede; es por ello que para los imposibilitados de huir lo que fluye en el aire es la venganza. Por su parte, la oposición de la MUD ya no puede llamar a nadie a la calma y a devolverse a sus casas, pues, igualmente, lo que fluye en la boca y en la mente de un Diosdado Cabello o la mirada de muerto de Elías Jaua, por sólo mencionar a dos de la pandilla, es romper sus cabezas con el mazo que muestra Diosdado en su programa de televisión.

Pero, en medio de la crisis política, la propuesta del gobierno no es la aplicación inmediata de la Constitución Nacional que, dicho sea de paso, tanto Chávez como su hijo putativo no se cansaban sólo de mostrarnos en su edición liliputiense casi como si Moisés mostrara las Tablas de la Ley, pero que ahora, esas mismas leyes casi divinas, por conveniencia de los fariseos de la pandilla gobernante, se han transformado en cadenas a su apetito y deseo de salvación enriquecida y, por eso mismo, en un salto hacia adelante, pretenden eliminarla y construir una otra palabra de Ley a su justa medida y aspiración de sostenerse en el poder, eternamente. La propuesta es rechazada por la gran mayoría de la población, incluyendo a la Fiscal General Luisa Ortega2, y por lo menos dos Magistrados del Tribunal Supremo.

Ahora bien, en el día de ayer leímos con atención las declaraciones del Profesor Edgardo Lander3 como vocero de un grupo formado, fundamentalmente, por ex-ministros del gobierno de Chávez llamando a constituir un frente en función de detener la violencia hoy en espiral ascendente, en función de buscar una salida “racional” a la actual crisis política y económica que ha venido generando una verdadera crisis humanitaria que ha venido matando más gente que la policía, la Guardia Nacional y los paramilitares del gobierno en las calles, y ciertamente se trata de los muy pobres que mueren por falta de medicamentos o de comida.

De principio queremos dejar bien claro que el esfuerzo del Profesor Lander es realmente plausible y, en efecto, creemos en su palabra, no sólo porque se trata de una persona que todos consideramos cabal, sino porque es evidente la necesidad de crear un otro camino que nos permita recuperar la posibilidad de una existencia común como pueblo. Sin embargo, su palabra parece estrellarse con el muro de la desconfianza que, a lo largo de estos últimos 17 años el gobierno de Chávez y su sucesor, fueron construyendo mediante una sistemática y continua política sustentada en el más balurdo sectarismo que ha llevado hoy, al gobierno, a quedarse con lo más oscuro y terrible del lumpen proletariado y por lo que, aún Ministros de Chávez como Héctor Navarro, la Ex-Ministra del Ambiente o el Ex-Ministro de Planificación Económica (de estos dos últimos ni siquiera recuerdo sus nombres, pues, tienen caras de weyes y durante todo el ejercicio de su poder con Chávez siempre se hicieron los weyes), contribuyeron a crear un desgobierno basado en la desconfianza, en tanto se fundó siempre en el más perverso sectarismo levantando, precisamente, para sostener el poder omnímodo del “líder”, proceso en el que participaron elementos como los mencionados y, entre ellos, uno que nos es imposible olvidar: el General Cliver Alcalá Cordones con muy activa participación en contra de los pueblos indígenas de Bolívar y Amazonas que hoy lanzan su piacheo del Dabukurí en contra de sus enemigos.

Finalmente, hemos leído el artículo del Dr. Atilio Borón4, Premio “Simón Bolívar” al “pensamiento crítico” latinoamericano otorgado por el Estado-gobierno nacional, y que fue publicado por la página Aporrea, otrora espacio de justificación de toda usurpación autoritaria y sectaria del Estado-gobierno y en el que el renombrado representante del “pensamiento crítico” latinoamericano, luego de consabidos lugares comunes como “imperialismo norteamericano” (que ciertamente no ha dejado de existir), pero sin hacer mención (no porque no lo sepa sino por mera justificación) al imperio ruso y chino en Venezuela (y nos atrevemos a decir, en toda América Latina), solicita y exige al Estado-gobierno nacional, nada menos que:

la única actitud sensata y racional que le resta al gobierno del presidente Nicolás Maduro es proceder a la enérgica defensa del orden institucional vigente y movilizar sin dilaciones al conjunto de sus fuerzas armadas para aplastar la contrarrevolución y restaurar la normalidad de la vida social.

A diferencia de Lander, Borón exige un aplastamiento “enérgico” y definitivo en contra de estos contestatarios que, de acuerdo a su esquema mental, no pueden ser sino agentes de la CIA. Pero resulta que todos los muertos (56 en este periodo de protestas), oscilan entre los 16 y los 22 años; vale decir, nacieron uno o dos años antes de instalarse Chávez en el poder del Estado-gobierno venezolano; por tanto, adjudicar a la MUD la conducción de la rebeldía de estos jóvenes que hoy Borón exige sean aplastados, no sólo se trata de una imprecisión teórica, sino de una infame actitud de un vulgar beneficiario del régimen que defiende.

No descartamos la teoría de la conspiración de Borón en la que, la CIA, está como Dios, en todo y en todas. Sin embargo, es igualmente infantil creer y supeditar todo a esta convicción, pues, en el caso venezolano, no puede Borón atribuir todo a una secreta conspiración que hizo que milis y miles de millones de dólares que la abundancia de los precios petroleros (comodities) generaron al país, sobre todo, cuando quien gobernaba tenía en sus manos no sólo ese poder económico, sino sobre todo, político en términos institucionales y de apoyo popular; de tal manera que, si Chávez fue incapaz de mostrar para construir un camino propio, con todo el poder económico y político ostentado nacionalmente, pero además, en un contexto latinoamericano en el que la correlación de fuerzas, por lo menos en suramérica estaba a su favor que, por si fuera poco, inhibió, por lo menos públicamente al Presidente Obama, a ejecutar acciones directas sobre Venezuela, no es posible que ahora Borón pida “aplastar” a una disidencia juvenil que hace rato se le fue de las manos a la MUD como opocisión tradicional del gobierno.

Pero, lo peor es que este elemento (Borón), plantea que:

Desgraciadamente ahora le toca hablar a las armas, antes de que, como dijera en su tiempo Simón Bolívar, el chavismo tenga que reconocer que también él ha “arado en el mar” y que toda su esperanzadora y valiente empresa de emancipación nacional y social haya saltado por el aire y desaparecido sin dejar rastros. No hay que escatimar esfuerzo alguno para evitar tan desastroso desenlace.

Para entender la miseria de este pensar, sólo les pido hagan el ejercicio de cambiar los nombres: Simón Bolívar, “chavismo” y piensen que el asesor no es un autorenombrado pensador “de izquierda”, sino un lambucio como este, pero al servicio de Videla o Pinochet, verán que la recomendación es la misma y sólo, supuestamente diferente, por el signo ideológico del asesor. Borón pide a Maduro sacar toda la fuerza militar que en Venezuela todos sabemos, en sus más altas cúpulas están comprometidas hasta los tuétanos con lo peor de la delincuencia común, llámese narcotráfico, contrabando de extracción, robo de vehículos y con quien menos tienen que ver es con Bolívar, quien, impuso la pena de muerte a quienes robaran el erario nacional.

Es interesante que Borón no exigiera eso como pensamiento bolivariano al gobierno nacional. Él sólo pide “aplastar” y “que hablen las armas” para matar a todos los protestantes para que el gobierno acabe con la rebelión que, según, él está dirigida desde la Casa Blanca aunque hace ocho años atrás, esa misma Casa Blanca, negociaba con los Castro sin que el idiota de Maduro ni el casi difunto Chávez supiera de tales negociaciones. Concluimos que este señor Borón, no sabemos si al final de cuentas trabaja para la CIA o para el G2 Cubano; pero, lo que sí sabemos es que, en algún momento, debe ser despojado del Premio que lleva el nombre de nuestro Libertador. Y nada más tengo que decir sobre esto y sobre ese elemeento.

Lo cierto de todo es que, ya sin pensar en Almagro, la OEA, Borón, el financiado por el narcotráfico colombiano Secretario General de UNASUR, para nosotros, los venezolanos: indígenas, no indígenas, obreros, campesinos y habitantes de las barriadas pobres de las ciudades, es la hora del guerrero y no del pordiosero.

Cuando hablamos del guerrero, sé que a mi maestro Mosonyi no le gusta mucho porque está clavado en la relación del guerrero con la guerra, pero no es así; por lo menos, para el pensamiento indígena e todas las comunidades y pueblos de Abya Yala. Decimos que esta es la hora del guerrero porque es el momento de pensar con el corazón y, esto significa que todo aquel que piense por la conveniencia no nos sirve para construir un camino, sólo nos sirve aquel que se dispone a pensar desde la conciencia.

Para mejor explicarlo y de acuerdo a quienes hemos mencionado en esta nuestra palabra, necesitamos concertar acuerdos con personas como Edgardo Lander, pues, para nosotros, se trata de un geurrero, precisamente, porque no está pidiendo la guerra, sino que está pidiendo actuar como miembros de la comunidad humana cabalmente; jamás buscaríamos acordar con un elemento como Borón, pues, éste sólo pide la eliminación total y absoluta por vía militar del nosotros que somos, pues este no es más que un ser de la guerra y nunca llegará a ser un guerrero.

Porque un guerrero, en términos de nuestros pueblos, no es el que hace la guerra, sino el sujeto capaz de pensar y hacer de acuerdo al corazón de la comunidad, por tanto, en lo que menos piensa es en acabar con sus semejantes sino en acordar entre todos parir del respeto de todos y es a eso a lo que llamamos un ser cabal, exacto, recto o indeclinable.

Quien piensa, hace y pide acabar con los otros sólo por su beneficio (caso de Borón; Ceceña, García Linera, etc., etc.), no actúan por conciencia sino por conveniencia (política, económica, etc.). Un guerrero es sólo aquel que actúa cabalmente por conciencia, por eso, no puede mentir, porque su palabra y su hacer es el fundamento de su responsabilidad con su comunidad y con el mundo. Esto, muy sencillo para nosotros, es radicalmente una herejía para elementos como Borón, por eso, casi desesperado pide a Maduro que saque a toda su fuerza militar para matarnos a todos. He allí, el pensar de lo que se considera el considerar más crítico del pensamiento occidental: el marxismo.

Por otro lado, sólo como anécdota para explicar nuestro desmadre, mi hijo menor hace pocos días me dijo algo como (cito de memoria): ¡Vergación papá, estos chavistas todos los días me empujan a creer en los republicanos! Por supuesto, ambos nos reímos, pero igualmente sentimos miedo de nuestra propia ironía, pues, se trata de una realidad que sólo nuestro corazón de guerreros siente y a ella familiarmente nos resistimos, pues, nuestros padres y abuelos nos enseñaron a buscar en todo momento a ser y actuar cabalmente, muy a pesar de las consecuencias sobre nosotros.

Pero, igual sabemos que sólo somos una mano y, para sentirnos completos necesitamos una otra mano que no puede ser precisamente nuestra otra mano sino la del otro, pero para que la complementariedad en verdad sea completa, la mano del otro debe estar limpia de toda conveniencia y sólo cargada de su conciencia.

Me gustaría dar la mano a Lander, pero dudo de la limpieza de la mano de sus acompañantes. Jamás le daría mi mano a Borón aunque ningún mal le deseo. He allí nuestro dilema; por ello, insisto, si otros no nos ayudan, nuestros escenarios posibles se reparten entre: a) Ruanda: todos tomamos la justicia en nuestras manos y los colectivos chavistas con Jaua, Cabello e Iris Varela con sus pranes seguirán matando muchachos en las calles; b) el Escenario Siria: Rusia toma posesión territorial del arco minero ya entregado por el gobierno de Maduro y nosotros sólo somos las piezas a ser jugadas como peones en el tablero (el gobierno cubano, por supuesto, siempre sera testigo de palo que alegrará a gentes como Borón y Ceceña); finalmente, c) El escenario Panamá: los gringos invaden porque, nadie en Venezuela duda porque sabe que Tarek El Aisami, Diosdado Cabello, Maduro, Cilia Flores, y todo el Alto Mando Militar de las Fuerzas Armadas está sumergida en los más oscuros negocios que van desde el secuestro expres hasta las más sofisticadas operaciones de narcotráfico; por lo que defender esta pudredumbre en nombre de la soberanía nacional es una burla a nuestros pueblos indígenas que ven cómo este gobierno no sólo ha incumplido la Constitución en cuanto a la demarcación territorial indígena sino que ahora quiere eliminar todo vestigio de ese propósito en función de entregar los territorios indígenas para ser entregados “como propiedad” de chinos y rusos.

Pero, tal como me dijo el hermano Raúl Zibechi, ¿cómo le hacemos para detener este desmadre de conveniencias e impulsar la conciencia? Se me ocurre, en primer lugar, este escrito para decirle al hermano Edgardo Lander que no podemos sacar a las gentes de las calles, pues, esto es lo que espera el gobierno pensando en el desgaste de los jóvenes que todos los días se exponen a ser asesinados de manera impune y a mansalva; o lo que pide Borón de matarlos militarmente a todos de una sola vez para que el gobierno se establezca de manera definitiva y eternamente; por otro lado, para expulsar toda desconfianza y abrir camino a la confianza verdadera, le pedimos a Lander que todo elemento involucrado con este proceso de sectaria destrucción nacional; por lo menos, muestren la humildad del guerrero, que no es pedir pedir perdón como un pordiosero para pedir clemencia, sino reconocer la pérdida de su camino que les llevó a dañar a su propia gente actuando por su conveniencia y no por conciencia. Esto es, reconocer públicamente su propia responsabilidad en el desmadre que hoy, 17 años después, parecen descubrir cuando obreros, campesinos, pero sobre todo, los pueblos indígenas han venido viviendo en la repartición apátrida que este gobierno ha hecho de sus territorios, y, luego de ello, que tales elementos se abstengan de ninguna pretensión de liderazgo alguno, pues, más de un muerto indígena, obrero y campesino, más de un latrocinio contra los dineros del pueblo, ellos callaron.

Finalmente, le proponemos a Lander y al Frente de Paz que propone, convocar a un Congreso Nacional Constituyente, en el que no puede tener nada que ver ninguna instancia gubernamental, especialmente del Tribunal Supremo comandado por un Disip convicto con un muerto encima; mucho menos a las Barby Terror del CNE; es decir, convoquemos a un Gran Congreso Nacional Constituyente verdaderamente Originario en el que podamos decir: ¡Que se vayan Todos! Y refundemos la república desde otras bases y principios!, que no pueden ser otros que el de las comunidades y pueblos que somos, cualquier otra cosa es mero eufemismo y a eso no nos prestamos.

Es la hora del Guerrero, es decir, es la hora de los hombres con conciencia y no de los que actuan sólo por conveniencia.

Es la hora de pensarnos completos y no en pedazos.

Es la hora de sabernos nosotros y no de repetir lo que otros como Borón dicen que somos nosotros.

Es hora no de hacer la guerra sino de ser guerreros, esto es, pensar con nuestro propio corazón.

1Algunos de los pueblos condenados a desaparecer con la entrega del llamado Arco Minero del Orinoco a transnacionales mafiosas rusas y chinas como espacio territorial propio de las mismas, para la explotación de todos los minerales (preferiblemente oro, a oriillas de nuestro río Orinoco a lo largo de unos 112 mil kilómetros cuadrados, es decir, más del 10% del territorio nacional), y por lo que el Estado-gobierno recibiría dinero en efectivo a la que aspira la pandilla narco-militar que nos gobierna, para sostener su posición de poder de gobierno.

2Quien, a pesar de su actual posición de confrontación con el gobierno, en algún momento tendrá que explicar sus actuaciones en la muerte de Franklin Brito, pues, ese caso jamás prescribirá.

3Intelectual por el que sentimos profundo respeto, muy a pesar de nuestras diferencias, pues, lo que él ahora dice públicamente, es lo que en el Foro Mundial de Tunez le intentamos explicar a él y a su secretario Santiago Arconada, justo antes de ser electo fraudulentamente Nicolás Maduro.

4Lo anexamos al presente para consideración del lector.

Artículo de Atilio Borón
http://laguarura.info/?p=18689

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