Con hambre y sin miedo

Categoría: José Quintero Weir |

huevos-maduroTodo dictador muere cuando la Libertad logra vivir en el corazón del pueblo:

José Ángel Quintero Weir

San Felix, tal vez, una de las poblaciones más humildes de este país que, tanto la “derecha” como la “izquierda” nacional e internacional considera un “país inmensamente rico” (aunque todos sus pobladores hoy mueran de hambre). San Felix es un poblado del Estado Bolívar, gobernado por un General vinculado al llamado “Cartel de Los Soles” y que, casi como un pequeño “dictador” (apoyado por lo más ruin de la delincuencia organizada), ha gobernado y sometido a toda la población del estado más grande (territorialmente hablando), de toda la república. Su poder siempre ha sido entendido como indiscutible; tanto por la oposición, como por el gobierno.

De seguro, fue por ello que, para demostrar su supuesta fortaleza en estos momentos de crisis, el Presidente Nicolás Maduro fue hasta San Felix para, en Cadena Televisiva Nacional, demostrar la supuesta soledad de la “oposición terrorista”, y el “apoyo popular” a su gobierno y a su “ejército de la revolución bolivariana”.

Pero el pueblo venezolano muere de hambre y, la desfachatez y desvergüenza criminal de las Fuerzas Armadas Nacionales es tan burda, que ya nadie (ni siquiera los adeptos más fanáticos del gobierno), puede lograr asentar algún respeto por el Presidente de la República y, mucho menos, por todos sus militares que lo secundan en quienes, todos sólo vemos a unos vivianes, gorrones, proxenetas y narcotraficantes que, como “gusanos con rostro de gente” sin ningún valor humano sólo pueden ser considerados como parásitos de todos nosotros, los más desposeídos.

Así, la corrida de Maduro, su Gobernador y sus narcomilitares que lo acompañaban en un mitín en San Felix, con el que pretendían demostrar su dominio y control sobre la población como para terminar de convencer al enviado del Papa con el que, la Canciller, previamente se había reunido en función de reactivar un diálogo en el que sólo gana tiempo el gobierno (y el Papa), lo que hoy circula como noticia espectacular es que la población de San Felix, con hambre, pero sin miedo, fue capaz de hacer correr a piedras y a botellazos al mero Presidente de la República, a su Gobernador y a todos sus narcotraficantes Generales; porque, definitivamente, ya nadie les respeta; sólo aquellos que, como el Papa, las FARC, Evo Morales (por su propia deuda), y, cada vez menos, Rafael Correa (porque ha acompañado el féretro del Chavismo pero no está dispuesto a ser sepultado en la misma tumba de Maduro), siguen jugando a darle largas a la agonía de muerte de toda una nación que ya dijo: basta, y ha echado a andar, y será capaz de morir las veces que sea necesario para enfrentar, condenar, y expulsar con la muerte, si fuera necesario, a los malditos que pretenden secuestrar a todo un pueblo en función de mantener las fuentes de su enriquecimiento a costa del hambre y la miseria de la gran mayoría.

En todo caso, el pueblo de San Felix ya nos señaló el camino, que el hambre en la que los malditos pretenden continuar sometiéndonos se constituya en nuestro mayor acicate para enfrentarlos en la calle. Si tienen cojones (como dice el maldito narco de Diosdado Cabello, o la palabra/mente del aún esclavo Aristóbulo Isturiz), que sus generales de mierda intenten matarnos a todos con los 150 mil AK y los millones de minas antipersonales que dicen poseer para matar al pueblo venezolano; entonces, que Diosdado, Aristóbulo, Elias Jaua, Tarek El Aisami, Tarek William Saab, Reverol, y todos los narcomilitares y los pranes de los “colectivos” le echen bolas; porque de este lado podrá haber hambre pero, definitivamente, ya no hay miedo, el pueblo de San Felix se los acaba de demostrar.

#DondeEstáAlcedoMora

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