¿Qué Hacer?

Categoría: Guarureando |
Foto: Yuri Valecillo

Foto: Yuri Valecillo

Voces del Partenón, El Disidente

Ante la crisis estructural que se vive en Venezuela, una crisis que nos afecta a todos, desde todas direcciones, que no nos da descanso, nos atormenta y nos quita la paz.

Día a día el venezolano debe salir a la calle a luchar por ganarse el pan de la boca, sin garantías de conseguirlo. El subempleo, la paga miserable y una horrorosa escases de alimentos e insumos básicos, que nos reduce a simples caricaturas de seres humanos sin dignidad y desesperados por el hambre.

La violencia social que vivimos diariamente, violencia la cual no solo obedece al hampa desatada que ejerce efectivamente el gobierno en las localidades y en el país en general. Una violencia que también vivimos a diario en la cola, por ver quien consigue antes que los otros el alimento necesario, una violencia que ejercemos ante nuestros vecinos y otros conciudadanos en el metro, en el carrito, en la calle, en el trabajo y en casi cualquier lugar.

Se percibe un aire desesperanzador, una ansiedad insoslayable que aborda a todo aquel que se levanta todas las mañanas a esta eterna lucha que llamamos vida. Una vida que con cada día que pasa se hace más difícil, insoportable y eternamente corta.

Eternamente corta, porque cada día se vuelve interminable, plagado de preocupaciones y de stress, que desgastan nuestra vida poco a poco hasta enfermarnos. No sabemos cuándo será el último día que viviremos, pero cada vez que salimos a la calle nos jugamos el azar ¿será que hoy me toca?

La falta de medicinas esenciales y el alto costo de la atención y seguros médicos hacen de nuestra vida un martirio obligatorio. Enfermarse es un delito contra nosotros mismos, pues recuperar la salud es una tarea titánica.

Como por si fuera poco, esta situación problemática no la afrontamos como una nación unida y cohesionada. La enfrentamos bajo una profunda división, en medio de un enfrentamiento que pareciera interminable.

¿Qué hacer?

Es la pregunta que más nos hemos estado haciendo todos los venezolanos. ¿Qué hacer? Ante las enormes dificultades enumeradas anteriormente, ante el sombrío panorama que nos asecha, ante tanta descomposición social y ante la falta de una clara salida a la crisis actual. ¿Qué hacer?

Existe un lugar común muy conocido que reza algo así: “si no nos metemos en política, está se meterá con nosotros”. En Venezuela la política se ha metido con todos, pero eso es momento de nosotros devolverle la jugada, no podemos seguir reforzando los discursos de anti política, que lejos de ayudarnos a resolver la crisis, nos encierran en círculos viciosos. Es hora de meternos en política.

Para resolver la crisis económica debemos solventar primero la crisis política, pero esta no se resuelve sola, también debemos luchar por resolver la crisis social. Esta crisis social es afectada tanto por las crisis políticas y económicas, como a su vez ésta las afecta a ellas. Parece un nudo gordiano, irrompible, un desafío muy grande.

Pero a los venezolanos nos encantan esos desafíos y demostrar que podemos superarlos.

Debemos volver a constituirnos como una nación unida, afrontar la lucha como uno, como muchos de una misma nación. En esta crisis que nos azota solo podemos notar dos bandos claramente definidos, dos bandos reales.

Por un lado están las oligarquías y cúpulas del PSUV, de la MUD, los empresarios de maletín y estafadores, los pranes, militares y personajes deleznables que se han beneficiado de la situación, que se aprovechan y se crecen con el sufrimiento de los demás.
Del otro lado está el pueblo, chavista, adeco, opositor, indeciso, socialcristiano, socialista, liberal, democrático, trabajador, emprendedor, la sociedad civil en su conjunto, todos los que somos afectados por esta grave crisis, a quienes la vida se nos ha vuelto cenizas y el fruto de nuestro esfuerzo lo vemos convertido sal y agua en detrimento de beneficios para los poderosos.

Nos mantienen divididos y enfrentados en facciones ficticias, mientras ellos luego del teatro de confrontación que presentan en los medios, se toman los wiskis y hacen negocios juntos. Usándonos como peones en un juego de ajedrez, con intereses que nada nos convienen.

Por eso, precisamente por eso no convencen. Por eso debemos encontrarnos todos, zanjar esas falsas diferencias, ese falso enfrentamiento que nos han impuesto. Debemos encontrarnos los unos a los otros, podernos ver a la cara y reconocernos como iguales, como venezolanos.

Es difícil, pero muy necesario. Actualmente estamos enfermos. Enfermos de odio, de rencor, de resentimiento, de un montón de emociones y pensamientos que nos derrotan a diario. Tenemos que sanarnos primero, a nivel personal. Perdonar no implica convertirnos en jueces y condonar las culpas de otros, ya ellos luego tendrán que vérselas con la justicia. Perdonar es desprenderse del odio, de la ira que nos agobia.

Quienes nos dividen trataran de mantenernos así, quieren que veamos sus crímenes y sus atrocidades en el otro, que como nosotros sufre las penalidades, mientras en esa distracción nos siguen empujando al abismo.

Debemos hacer el ejercicio de vernos como hermanos venezolanos, por nuestra salud mental, para luego poder empezar a construir alternativas en conjunto. Debemos salir de esa dinámica de enfrentamiento y división que los poderosos nos han impuesto, que nos mantiene en disputa, mientras ellos resguardan sus intereses.

No es tarea fácil, por eso puede ser que lo evadimos acusándolo de cursilería, o de ser inútil ante la crisis. Pero si no logramos entendimiento mutuo, si no podemos rivalizar como seres humanos, en vez de seguirnos tratando como animales los unos a los otros, será imposible salir adelante.

Esto no significa que no tengamos enormes diferencias, al contrario. Significa que, pudiendo tenerlas, logramos vernos a los ojos, podemos luchar sin destruirnos. Es esencial que dejemos a un lado el legado de odio y rencor. Imaginen el ciclo de destrucción que tendríamos con un gobierno de odio y venganza luego del PSUV. Alimentando la venganza estaríamos por mucho tiempo, sin solucionar ningún problema.

Es necesario crear espacios de encuentro y de dialogo en las comunidades, con participación de todos los sectores de la sociedad, con todas las fuerzas vivas. Esa agobiante desmovilización actual, que evita una acción coherente y concertada del pueblo ante la crisis, es posible superarla con el encuentro de todos.

Dialogando, buscando soluciones a problemas concretos de nuestras comunidades, ayudándonos mutuamente como vecinos, como venezolanos, sin distinción de militancia, simpatías, profesiones, creencias y personalidad de cada uno de nosotros, podremos lograr una verdadera unidad.

Debemos entender que solo el pueblo, puede ayudar al pueblo, debemos abandonar la idea del salvador que vendrá ayudarnos. Solo con el trabajo de todos nosotros, unidos, con nuestras diferencias y discusiones, pero trabajando como nación, lograremos levantar el país de las cenizas de esta devastación.

La polarización es un mito, ya todos sabemos que el gobierno está solo, cada día que pasa más y más personas se decepcionan de la actitud y ejecuciones de los gobernantes, de la imposibilidad de resolver y afrontar la crisis. Pero por otro lado las cúpulas opositoras tampoco presentan alternativas fiables y garantías de un cambio seguro y real, que realice las aspiraciones de la sociedad venezolana.

Al encontrarnos y entendernos, podremos armar redes, no necesariamente físicas, de personas que comencemos a compartir nuestras preocupaciones sobre el país. Juntos podremos iniciar el diseño de acciones concretas en nuestro entorno familiar, laboral, vecinal y municipal, dirigidas a la colaboración mutual, el entendimiento y la lucha por nuestros derechos humanos y ciudadanos.

Unidos por nuestros intereses, más allá de las diferencias metodológicas, lograremos impulsar un movimiento que nos permita surgir como pueblo en defensa de nuestros derechos fundamentales.

La alimentación, un salario justo, mayor democracia y reformas oportunas al Estado, son urgentes y sólo nosotros podemos conquistarlas. Vamos por la construcción de nuestras redes. Vamos a reconstruir a Venezuela, cada uno de nosotros, con nuestras propias manos, sin deberle nada a nadie.

#DondeEstáAlcedoMora

Una respuesta a ¿Qué Hacer?

  1. Estoy completamente de acuerdo: organización Civil con todos los sectores en consciencia del país,ya basta de teoría vamos a la practica Unidad, unidad, unidad de todos los venezolanos y resolver la situación política primero.

    Luis Fajardo
    5 octubre, 2016 at 5:52 PM
    Responder

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