Costa Rica, el país detrás de la marca verde.

Categoría: Caravana Climática por América Latina |

moratoriaCaravana Climática por América Latina

El paso por la frontera de Costa Rica en Peñas Blancas fue un trámite simple y amable, en donde nuestro primer encuentro con un policia fue un rato ameno, en el que, platicamos sobre su percepción de ventaja sobre otros países de Centroamérica debido a que no invierten grandes cantidades del presupuesto nacional en la manutención de un ejercito. Llegamos a la ciudad de San José, Costa Rica pasadas las 9 de la noche, ahí nos guío y espero Zuiri Méndez, integrante de Los Kioskos Sociambientales, un proyecto de la Universidad de Costa Rica (UCR) como parte de la acción comunitaria que realiza la Universidad, con ella compartiríamos y participaríamos del encuentro nacional contra REDD+durante los tres días planeados para el trabajo, en ese espacio de reflexión y diálogo las comunidades indígenas de el país analizaron, debatieron y compartieron información en torno al proyecto de Reducción de emisiones por deforestación y degradación que esta iniciando implementaciones con las comunidades y sus bosques como una iniciativa extendida del de por si ya operante proyecto de pagos por servicios ambientales, que en Costa Rica se viene implementando desde 1997 y que representa los pagos hechos a las comunidades por cuestiones de conservación y reforestación, los cuales han servido para dividir a las comunidades y sembrar discordia al interior de las mismas ya que el uso y administración de los pagos es discrecional por mediación de las Asociaciones de Desarrollo (ADIIS) y no se está de acuerdo en la triangulación y uso que se ha dado al dinero por parte de éstas. Otra de las consecuencias derivadas de la operación de los PSA (Pagos por Servicios Ambientales) ha sido la perdida cultural y de relación con el bosque que vivían las comunidades antes de la implementación de los pagos, ya que se limita el uso del bosque y la gente deja de convivir con el bosque y usa el dinero para aumentar su consumo en pulperias y tiendas comerciales, olvidando los procesos de recolección y convivencia con el bosque.

Las comunidades indígenas Bribris, Borucas, Terraba, Cabecar presentes de las regiones del caribe y pacífico, analizaron los temas principales de este proyecto REDD+ y las implicaciones que tendría para sus territorios y formas culturales de relación con la vida y el bosque. Específicamente se hizo una revisión histórica de la propuesta y su concreción y momento actual en donde se esta operando una etapa de pre-consulta para las comunidades implicadas, así mismo se hablo de manera muy central el tema de las representatividades indígenas que manipulan la opinión publica y las decisiones de la comunidad indígena en su conjunto, reduciéndola a las decisiones de autoridades no elegidas ni legitimadas moralmente por las comunidades y que son quienes exponen de manera fragmentada y no representativa la voluntad de participación en este y otros proyectos, de manera muy puntual se denunció y desconoció a las ADIIS (Asociaciones de Desarrollo) como organismos legítimos que puedan hablar a nombre de los pueblos originarios. Igualmente se denunció la falta de información clara y oportuna que lleve a las comunidades a entender las dimensiones completas de la propuesta y se denuncio que sólo el hecho de asistir a una junta informativa ha sido usado por las autoridades y representantes intermediadores como una prueba de la aprobación de las personas hacia el proyecto.

Es así, que las comunidades que ahora se organizan contra REDD+ denuncian procesos amañados y manipulados de consulta y reiteran su rechazo al proyecto completo y a estos procesos de pre-consulta y consulta que serán usados para pasar los proyectos por encima de la voluntad de los pobladores.

Los asistentes a la reunión señalaron que este proyecto de pago a las comunidades por conservación de los bosques pareciera promover el desarrollo de los pueblos pero que no es así, ya que impone procesos de desvinculación del bosque y que aunque el tema de la conservación suena positivo, ellos denuncian que es una propuesta de los mercados internacionales que pretenden poner marcos para la mercantilización de los bosques y la negociación del óxigeno, que lo que esta detrás es la usurpación del poder del los bosques “quieren el poder de los bosques” manifestaba Leo Buitrago, participante Bribri, en tanto que el bosque es un espacio de poder para las comunidades que viven con él, pues allí se encuentra la potencia y posibilidad concreta de vida para ellos, desde la medicina tradicional, fuente de vivienda y alimento, aprendizaje, origen y muerte de los indígenas que ahí se asientan desde antes de la aparición del Estado de Costa Rica.

Desde el 2010 Costa Rica elaboró un propuesta para la experimentación de REDD en su país para explicar cómo este podría aplicarse en una experiencia nacional, en donde los bosques, reducidos a la visión de meros absorbentes de carbono, pueden ser una solución para compensar las emisiones de carbono mundiales. En donde un bosque o una plantación (y aquí está también lo grave), son vistos como activos ambientales que pueden prestar un servicio a modo de transacción, incluso económica, transferible.

El punto anterior violenta aspectos fundamentales de la ley indígena que prohibe la transferencia de territorios de poblaciones originarias. Y en ese sentido Costa Rica para el año 2013 ya entraba al mercado con la negociación de créditos de carbono por montos de hasta 63millones de dólares, sin que la consulta haya sido aprobada por los pueblos dueños de los territorios y guardianes de los bosques. A partir de este año, 2014, se han empezado en el país procesos de pre-consulta en las poblaciones de Talamanca y se preparan las pre-consultas para el resto con la intención de integrarlos activamente en la operación de REDD+, esto aunque desde el año del 97 se empezó a implementar la estrategia y ya desde 2005 iniciaron formalmente los trabajos de REDD+ en sus territorios. Así los pueblos manifiestan su rechazo profundo a REED+ y proponen procesos de consulta hechos por ellos mismos, sin mediación de representantes elegidos por el estado que actúan en detrimento de los pueblos, propusieron también iniciar procesos de estudio con los mayores para concretar una estrategia de defensa de los bosques, se acordó producto de la reunión, desconocer públicamente a los representantes no legítimos de las comunidades, elaborar documentos con recolección de firmas que manifieste su voluntad de ser informados e incluidos en los procesos de planeación de propuestas de desarrollo para sus regiones, también acordaron realizar manifestaciones y bloqueos en sus regiones y en la capital de país, asimismo iniciaran procesos de amparo contra el estado, y se propuso operar la toma de medios de comunicación local para difundir información desde las comunidades, así como articular a las distintas organizaciones comunitarias a fin de hacerse escuchar y lograr sacar a estos proyectos de sus comunidades. Las familias y poblaciones afectadas por REDD+ han empezado una lucha para sacar estos proyectos de sus territorios, recordando las luchas antañas en que también sacaron a las empresas bananeras de sus pueblos y también rememorando los procesos de defensa contra las mineras que pretendían usurpar sus recursos naturales para la explotación comercial de la industria eléctrica.

Actualmente REDD+ es en Costa Rica una propuesta que entra dentro de las estrategias de financialización de la naturaleza promovida por los gobiernos locales e internacionales que tienen intereses ligados a la fijación de precio a la naturaleza como bienes intercambiables que propician el despojo. Este país ha promovido fuertemente el uso del adjetivo verde a procesos de explotación de la naturaleza, como por ejemplo, ha llegado al grado de llamar a los procesos de extracción minera como “Minería Verde” y promueve fuertemente proyectos como REED, WID y BIOFILM, como una trampa que facilita el despojo de los bienes comunes naturales. Los gobiernos han promovido la implementación de campañas de neutralidad como marketing para Costa Rica, para motivar y fomentar la transacción de bonos de carbono en el marco de las estrategias globales ante el cambio climático.

Después de tantos años de que gobierno, organizaciones y comunidades han aceptado el pago por servicios ambientales, REDD parece un tema difícil de posicionar y analizar, al punto de que muchas comunidades también están aceptando sin mayor crítica la propuesta de operar bajo la conservación financiera de los bosques.

En Costa Rica también pudimos acercarnos al tema de las moratorias y cómo han sido estas un recurso legal que han utilizado las comunidades, organizaciones y los gobiernos locales para parar procesos en que la población no está de acuerdo, como por ejemplo en el tema de los transgénicos en donde la gente salió a las calles del país para exigir una moratoria contra los transgénicos, logrando que 74 municipalidades de Costa Rica se declaran como territorios libres de organismos genéticamente modificados para el sistema agrícola alimentario, en ese sentido las moratorias han servido como elementos de freno y diálogo en procesos donde las comunidades ven afectados sus territorios y formas de vida, actualmente existen moratorias que han sido éxitosas como aquella en que se logró prohibir trabajos de exploración minera, y como consecuencia de ello se paro asimismo la explotación, quedando en operación sólo aquellas que iniciaron la exploración y explotación antes de la que entrará en vigor dicha moratoria.

Sin embargo la mayoría de las moratorias tienen plazos definidos para su caducidad y aunque no extirpan el problema ni lo detienen definitivamente, son una estrategia de presión hacia el gobierno y ha servido para que se indague en las implicaciones, causas y afectaciones de los proyectos que se desean implementar. Es decir, estas moratorias han sido una estrategia positiva en términos de experiencia para las organizaciones y poblaciones organizadas, sin embargo muchas de las veces sirven de mediador desarticulador de la presión social, ya que al ver obtenido un recurso que parcialmente detiene los procesos de afectación, se diluye la organización y la solicitud de los movimientos hacia el logró de respuestas más definitivas para las problemáticas enfrentadas. Por ejemplo, en el caso de la propuesta de moratoria para la piña, en ella se pide que se detenga solamente una de sus etapas, la expansión, lo cuál no da solución de fondo a la problemática actual de contaminación por agroquímicos, que embate a las comunidades que se encuentran en la cercanía de las piñeras que actualmente se encuentran en operación en grandes espacios agrícolas en un país que tiene una bandera verde y conservacionista, con estrategias de privatización muy especificas, las moratorias, que no tienen base legal pero que generan movimiento y diálogo entre gobierno, organizaciones y comunidades, funcionan porque se replican, la gente se moviliza y se informa, sin embargo no podemos dejar de mirar su dimensión de freno sobre los movimientos sociales, son un mecanismo de institucionalización de las demandas y movimientos de defensa del territorio y el medio ambiente, que incluso puede llegar a revertir las posiciones y logros emprendidos por las moratorias.

Tuvimos la oportunidad, como caravana climática de conocer un proceso de formulación de moratoria en marcha en las comunidades de Siriquí, Guacimo y Siquirres en la provincia de Limón, en donde en estos momentos se vive un fuerte proceso de defensa del agua contra las empresas que operan la monoproducción agrícola de la piña en la región, en dónde gente cálida, de clima bondadoso abundantemente lluvioso, busca operar una moratoria nacional para la extensión de cultivos piñeros de la zona.

Desde 2001 comenzó a crecer el problema de contaminación de pozos y nacientes en estás comunidades. La piña es un producto de interés nacional ya que representa la mayor exportación de este producto en el mundo, por lo que ha habido corrupción y conflicto de intereses para regular las extensiones de cultivo que se destinan para este cultivo. La producción de piña a gran escala principalmente ha contaminado las fuentes de agua por las grandes cantidades de agroquímicos usados en los cultivos, se dice que Costa Rica utiliza más de 52 kilos de agroquímicos por héctarea, ocupando así uno de los principales lugares en el mundo en la compra y consumo de estos aditamentos químicos, lo que ha generado graves afectaciones a la salud de la población al grado de que las comunidades llevan más de siete años recibiendo agua potable mediante camiones sisterna, contratados por el estado, ya que las nacientes y fuentes de agua están gravemente afectadas, generando ya un grave problema de salud comunitaria de carácter provincial.

Acompañamos al equipo de CEDARENA, mediante la gestión de Soledad Castro a una gira a las comunidades afectadas que tenia por objetivo recolectar agua de las fuentes contaminadas, a fin de determinar los grados de contaminación a los que la población ha sido expuesta. Se tomaron muestras de 5 asadas principales para conocer el nivel real del problema, ya que, el gobierno en varias ocasiones ha declarado que el problema de contaminación ya no existe y amenaza con detener el suministro de agua que hace llegar a las comunidades a través del camión, que mediante contrato pagado, llega a dotar de dos botes de agua por poblador a las colonias que sufren de la falta del líquido vital y que principalmente utilizan para actividades fundamentales como la cocina, aseo personal e hidratación corporal.

En próximas semanas esperaremos los resultados que realizará el laboratorio contratado de la UCR para confirmar lo que las comunidades ya saben por el olor y afectaciones del agua que llega hasta sus hogares. Las fuentes de agua están contaminadas y así mismo generan alergias y afectaciones a la salud,tales como sarpullidos, afectaciones renales, enfermedades gastrointestinales, incluso han llegado hasta el nivel de provocar abortos en las mujeres de la localidad.

Por ahora se han hecho esfuerzos que promueven alianzas con las organizaciones y el nuevo gobierno para detener la expansión piñera y poner un alto a este modo de producción voraz para realizar estudios de contaminación y daños a la salud por agroquímicos, es importante mencionar que esta moratoria pide que la producción no se extienda más y en aquellos lugares en donde existen nacientes de agua se detenga por completo para garantizar agua para las siguientes generaciones.

El domingo 15 de julio con la caravana participamos en la edición del festival músical “ska por la hermandad” en donde fuimos invitados por el grupo la Milixia para visibilizar el trabajo por justicia climática que hemos emprendido en este proyecto de movilidad latinoamericana. Ahí pudimos concretar la amistad y el compromiso de Trabajo con el grupo y el bajista Nilson Oviedo para ocupar una canción hecha por ellos sobre la temática de la defensa de los ríos ante la amenaza de la construcción de una represa en Turrialba.

Participamos de un encuentro abierto con la organización Coecoceiba, amigos de la tierra Costa Rica, donde pudimos esclarecer y conocer un poco más del panorama en términos de cambio climático que esta siguiendo este país, Coecoceiba es una organización que se articula a las luchas campesinas e indígenas apoyando los procesos comunitarios de apoyos a los bosques y defensa del territorio, son parte activa de amigos de la tierra internacional y son uno de los espacios que están fuertemente apoyando a la comunidades en los procesos de información y defensa contra el proyecto REDD, entre muchos otros.

Otro de los encuentros significativos que podemos mencionar en nuestro paso por este espacio de efervescencia de la defensa y organización ante la crisis climática es el que tuvimos con los compañeros de Radio 8 de octubre, quienes son un grupo de comunicadores sociales que a partir del movimiento que se gesto contra la entrada y firma del tratado de libre comercio en Costa Rica, lograron extender y potenciar este espacio de información crítico y alternativo que hoy en día representa uno de los pocos lugares de autogestión comunicativa que se crecen en el país centroamericano dominado por los movimientos organizados de antaño e institucionalizados en una defensa administrada de los problemas que afectan a esta nación.

La caravana participación de un evento de trueke organizado en el espacio coordinado por el equipo de Sulá Bartsú, a través de Naty Vargas encontramos un espacio amable que nos dio un escenario de diálogo y presentación del trabajo que en apoyo de el colectivo las abejas hemos venido promoviendo en esta gira de acción climática, ahora en esta fase final de la ruta que hemos denominado “Mesoamerica Resiste”

Gracias al apoyo de la gente de la chilera logramos concretar la realización de una fiesta solidaria para con la caravana.

La chilera es un espacio de acción y creación de tres miembros operantes que hacen de su vivienda un espacio de encuentro y posibilidades para proyectos como el nuestro, que encontrándonos en una misma línea de trabajo y lucha por mejores condiciones para todos pudimos conjuntar objetivos y actividades concretas sobre el paso de la caravana en Costa Rica, fueron para nosotros un oasis que posibilito la continuidad de nuestro trabajo hacia el sur, por ello queremos hacer en este espacio un agradecimiento especial para estos sujetos mágicos que encontramos en el camino y quienes refrescaron y motivaron nuestro andar. ¡Gracias Chilera!

El día sábado 21 de junio, fecha del solsticio de verano, asistimos a la “Fiesta del Sol” con las comunidades de Santa Cruz de Guanacaste, limite al sur de la región de Mesoamérica, en Costa Rica, un cantón lleno de identidad indígena choroteca, en una fiesta de diversidad agrícola para celebrar los logros de las comunidades que han declarado a su cantón libre de organismos transgénicos y Santuario de semillas campesinas criollas, mediante dos acuerdos municipales que vienen a fortalecer un modelo de desarrollo que la gente ha construido y en donde las semillas han sido punto de partida para el rescate de sus tradiciones agricultares, como la cocina, narración oral y procesos identitarios que están siendo amenazados por los cultivos transgénicos.

Es así, que en contextos festivos, entre festivales con música, comida, poesía, cuentos e intercambios de productos locales y semillas, saberes y sabores, con la participación activa de los campesinos y comunidades, se ha logrado que 74 de los cantones de 81 gobiernos locales que conforman a Costa rica, más del 90% del territorio, se han declarado como territorio libre de transgénicos. Lo anterior más allá de decir que en esos cantones no se siembran transgénicos, es una propuesta que afirma la apuesta de los pueblos por promover sistemas agroecológicos, semillas sanas, agrodiversidad campesina y campesinos dueños de sus semillas y no esclavos de las transnacionales y sus patentes, propuestas que fortalecen y tejen una red social que construye un modelo distinto de promover la soberanía alimentaria desde las comunidades.

Invitados por la organización Sol de Vida, quienes promueven el trabajo de la energía solar en la implementación de cocinas solares y la recuperación de saberes locales para el fortalecimiento identitario y cultural de las comunidades, desde la recuperación de experiencias campesinas para la construcción de sistemas alimentarios saludables, cuidado y recuperación de las semillas criollas, hemos constatado la vivencia de la declaratoria de este cantón como un santuario de semillas criollas, como un elemento que motiva el trabajo de las familias campesinas y de agricultores caseros a trabajar por el cuidado y reproducción de las semillas y la biodiversidad de sus comunidades, cuidando semillas se maíz, frijol, algodón, ayote, fortalece sus sistemas de producción e intercambio comunitario, en donde el santuario es representado por cada una de las casas, cada granero y cada familia que trabaja por el cuidado, intercambio y mejoramiento de sus semillas y productos locales para la construcción de su autonomía local comunitaria en el control de su alimentación y formas de vida, más apegados al cuidado de los territorios y las personas y biodiversidad que ahí conviven, como una resistencia al monopolio de las semillas y la agricultura extensiva agresiva.

Actualmente las comunidades que han decidido emprender este ejercicio de resistencia y cuidado de sus cultivos tradicionales se ven amenazados por las fuertes campañas, promovidas por la transnacional Monsanto y su subsidiaría nacional, quienes ahora invierte en procesos que conlleven al retroceso de las declaratorias que le impiden extender sus cultivos en los 74 cantones costaricenses que han logrado cerrarles el paso, logrando que uno de estos cantones, en el norte del país, Santa Cruz, ahora se declare a favor transgénicos y elimine la declaratoria de liberación territorial de transgénicos.

Por ello las festividades y actividades de información y presión que hacen las comunidades a los gobiernos locales es de suma importancia para elevar la voluntad de las familias que trabajan por el fortalecimiento de estos sistemas de agricultura alimentaria, ya que actualmente la negativa a los transgénicos es parte de una solicitud nacional organizada que promueve la liberación de organismos modificados de la agricultura de toda Costa Rica, actividades como el festejo del Santuario de Semillas Criollas de Guanacaste representa una acción política que promueve la necesidad de construir un sistema alimentario nuevo, alternativo al imperante que desconecta a las comunidades de sus territorios, y autonomía sobre sus procesos de salud y alimentación y que es uno de los principales responsables de la actual crisis climática, en tanto que los sistemas de producción alimentaria transnacional es responsable del 50% de las emisiones de gases efecto invernadero que promueven la destrucción del planeta y la destrucción de la atmósfera y que impone procesos de devastación e infertilidad de las tierras de cultivo en todo el mundo.

Esta festividad representa una acción por la defensa de la vida, amor a la tierra y un ejercicio de decisión sobre qué tipo de semillas y alimentación merecemos los hombres y mujeres ligados al campo y al cuidado de la tierra. La semilla criolla es como la cultura, en si misma contiene todo lo necesario para germinar y crecer, por ello como una acción que posibilita la sobrevivencia de las culturas y la especie humana es imperante activar procesos como los que hoy se emprenden en Costa Rica y extenderlos al resto del mundo en la búsqueda de mejores escenarios de vida para todos. Por que es una lucha por la soberanía alimentaria que es la clave para generar sistemas autónomos de alimentación como una revolución contra las transnacionales que se libra hoy en día en diversas partes del mundo.

Ya hacia el final de nuestras actividades y estancia en Costa Rica decidimos concretar un viaje-invitación a la comunidad de Talamanca en la costa Caribe del país. Saliendo el día lunes 23 de junio llegamos hasta el poblado Bribri de Meleruk para poder concluir el trabajo iniciado en el encuentro contra REED+. Tuvimos la oportunidad de estar en dos comunidades Bribris, Córbita y Meleruk para compartir y conocer su modo de vida ligado a la vida del bosque y poder compartir desde la Caravana las experiencias que encontramos y que conocimos junto a ellos.

El Bosque es fundamental en la vida de las comunidades y las comunidades son fundamentales en la vida del bosque, no solo los habitantes encuentran en él la leña que necesitan para su fogones y la cocción de sus comidas o las medicinas y alimentos que les son fundamentales, sino que en aquellos espacios en donde las comunidades indígenas se encuentran, también el bosque es más abundante y basto. Las comunidades no sólo siembran arboles y alimentos para sí, sino que también procuran los alimentos de los animales que con ellos habitan y dependen del bosque, además de promover el cuidado de los árboles y plantas en armonía con el ritmo y cualidades del bosque.

Después de dos días en Talamanca, partimos el miércoles 25 de junio hacia la frontera con Panamá, acompañados del Olmedo, quien nos alcanzó un día antes en casa de Erolinda Páez y Leo Buitrago, quienes nos abrieron las puertas de su casa y su cultura durante los días de trabajo que pasamos en su comunidad, a ellos queremos agradecer muy sentidamente por su solidaridad y apertura hacia la profundidad del mundo cultural e identitario que nos compartieron y el enlace que nos ayudaron a concretar para conocer y hablar con más personas de la localidad, además de la alimentación corporal y espiritual que procuraron para nosotros. Muchas gracias

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.