Desmentido público: “¡La Ministra del MINCI miente!”

Categoría: ¡Ahí están, esos son! |

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El equipo del PERIÓDICO PROCESO reivindica su método histórico de creación colectiva y la línea editorial trazada siempre en colectivo. Con mentiras, la Ministra pretende construirse un curriculum personal de luchas ante los medios alternativos y comunitarios, tergiversando la verdad.
Es FALSO que la producción y distribución del PERIÓDICO PROCESO, previo al golpe de Abril del 2002, haya sido el producto de iluminados e iluminadas. La Ministra acude a la mentira para fabricar un falso histórico. Repudiemos esta práctica de quererse arrogar la autoría de luchas invisibles y COLECTIVAS de los movimientos populares revolucionarios. Dentro de un discurso lleno de mentiras e inconsistencias ( http://youtu.be/ecYeyU2vb3Y ), la Ministra reivindica la peligrosa práctica de “madrugonazos” entre revolucionarios y  revolucionarias. Ese no es ni el legado de Chávez, ni es la práctica entre comunicadores de la Revolución.

La mentira no puede ser la premisa de la comunicación en la Revolución. LA VERDAD Y LA VERDAD HISTÓRICA ES EL ESTANDARTE DE LA COMUNICACIÓN REVOLUCIONARIA. Exigimos a la Ministra revise y rectifique su impostura.

 

 

 

Nacimiento dentro de la diversidad popular

 

En el año 2001, en el marco de un profundo y convulso proceso asambleario que se desarrollaba, tanto en Caracas como en muchas otras ciudades del país, nace el “PERIÓDICO PROCESO, un espacio para la discusión”, donde muchos/chas se encontraron –y se siguen encontrando-. Ya, desde entonces y desde experiencias diversas de la lucha popular, se asumió una estrategia unitaria de desplegarnos como agitadores/ras y facilitar la comunicación popular. Tarea desarrollada históricamente por el pueblo latinoamericano, pero que en Venezuela (y de forma especial en Caracas) esta acción política recuperaba protagonismo ante el golpe mediático que a diario reconocíamos los/las que aquí vivimos. Sale la primera edición del periódico PROCESO en junio de 2001, dedicado al Plan Colombia, puesto que Venezuela se había convertido en el epicentro del ataque del imperio, obligando a profundizar las miradas y los análisis regionales por parte de los movimientos populares. La primera edición de PROCESO se suma como documento para el debate político-ideológico en la mesa de asambleas y reuniones de movimientos y colectivos sociales, convirtiéndose en un imperativo ético seguir adelante.

 

Era el año en el que se profundizaban contradicciones infranqueables, llegando a su máxima expresión con la promulgación de la Segunda Ley Habilitante del Comandante Chávez, gracias a la que se promulgaron 49 Decretos Leyes. Dos de ellas –nada más y nada menos- La Ley de Tierras y la Ley de Hidrocarburos. Los medios masivos asumieron un rol protagónico dentro de la batalla política y conspirativa y el hecho comunicacional pasa a ser herramienta movilizadora. Nacen las Esquinas Calientes o –lo que es lo mismo- el pueblo comunicador.
En cada esquina, una Constitución acompañada por las Leyes de Tierras y de Hidrocarburos, porque fueron las que detonaron los primeros ejercicios de paros patronales. El pueblo (ese que para entonces seguía siendo bastante invisible) tenía una tarea muy desafiante. PROCESO tituló en su portada de diciembre 2001: ¡Contra la mentira reaccionaria, la verdad revolucionaria! Y adentro, en sus páginas ¡Unidad Popular! acompañaba propuestas derivadas de debates asamblearios. “Razones para estar contra Fedecámaras” era el título de uno de los trabajos que acompañaba entrevistas y artículos sobre las leyes populares. Los Círculos Bolivarianos eran satanizados, recordando que siempre la derecha condenará al pueblo organizado. Se debatía lo que luego sería la Ley de Regularización de la Tenencia de la Tierra en Barrios y el nacimiento de los Comités de Tierras Urbanas. Las páginas del periódico fueron “el volante” para difundir y convocar la lucha. En simultáneo, ya PROCESO denunciaba el plan sicario de los terratenientes para asesinar a líderes campesinos en su histórica lucha por la tierra y el desarrollo rural.
Todas las asambleas, todas las Esquinas Calientes, todas las marchas y todas las concentraciones se constituyeron en los espacios naturales de distribución-agitación de PROCESO. Pregonar, encontrarnos, debatir y convocarnos de nuevo: esa siempre ha sido la lógica dentro del ciclo de producción-distribución-producción del periódico, hecho en colectivo.

 

En febrero 2002 se conmemoraba la rebelión del 27F. La memoria histórica activa de PROCESO, también denunciaba en sus páginas la Cronología de los Golpes de Estados, y la Conspiración desde Washington. Colaboradores internacionales dentro de América Latina se percataban de la extraña versión burguesa de los cacerolazos en Venezuela, lo que era el preámbulo –junto con el uso del tricolor- del robo de los símbolos propios del pueblo.
Nadie dormía

 

Abril 2002. Los debates, encuentros y movilizaciones se profundizaron, a toda hora y en todo momento. Ya se habían generado los primeros pronunciamientos de los militares reaccionarios, títeres de un golpe con características nuevas, que los movimientos populares interpretaban desde la cotidianidad. Aparecían mensajes de todo tipo, se reconocían nuevas tensiones y se concluía que el Golpe venía. Sin iluminados aterrizados desde el más allá, el pueblo movilizado ya sabía y se lo esperaba –incluso- aún más que las vanguardias de los partidos-, lo que quedó históricamente demostrado el 13 de abril.
Otros medios alternativos estaban activados, además de PROCESO. Muchas pintas, cientos de volantes, radios parlantes, radios comunitarias y decenas de medios alternativos y comunitarios impresos, unidos y diversos. Aprendiendo juntos y en colectivo los nuevos desafíos de quienes se asumen como parte de los movimientos sociales con profundo compromiso disciplinado ante el liderazgo del Comandante Chávez: diversidad, lealtad y unidad.
La primera Edición Extra de PROCESO con el Número 8 inicia su producción la noche del viernes 5 de abril, siempre en colectivo. Era en las noches porque en el día, entre las labores cotidianas y las movilizaciones, las noches eran para los balances y análisis. El pinchazo telefónico devela el acuerdo entre los intereses del norte, a través de CAP y Ortega, como la prueba más contundente de la triangulación macabra con la patronal Fedecámaras, que ya en la calle se desenmascaraba. ¡Que el pueblo le quite las máscaras!, fue la intención de una portada hecha desde las calles.
El 9 de abril salió de imprenta el primer tiraje. Varios compañeros/ras de varios colectivos ya estaban en la puerta de la imprenta para retirar su paca (como solía ocurrir en los momentos más críticos). En la noche del mismo 9, PROCESO llegó hasta PDVSA Chuao, en claro signo de lo que era: valiente y desafiante. Ya estaba en las calles, no había un solo tiro. El único olor a pólvora –hasta el 11A- era el de cohetones que siempre el pueblo ha usado vociferando su presencia callejera. El 10 hubo un segundo tiraje (“fiao” por la imprenta que, por cierto, no era clandestina). El 11 de abril, en el Puente Llaguno, también estuvo PROCESO, y el 12 y el 13.
La Segunda Edición Extra de PROCESO con el Número 9 inicia su producción el 15 de abril, desde todas partes nos envían escritos y –tal vez- es la edición más compleja puesto que aún había muchos enmascarados disfrazados en el gobierno. La edición sale el 19 de abril y en esta oportunidad encabezando la comunicación alternativa en la calle. La portada tituló: “Se desarmó el rompecabezas de la conspiración” y la contraportada “Gloria al Bravo Pueblo”.
Adentro, el borrador de Carta Abierta a Hugo Chávez y a todo el País” en la que se recogían imperativos del pueblo: No retroceder en las leyes de la habilitante y profundizarlas, más incorporación de la participación popular en la  política pública, exigir la renuncia de los gerentes golpistas enquistados en PDVSA, incorporación de los trabajadores dignos de PDVSA en cualquier escenario de diálogo, exigencia de un instrumento legal que velara por el derecho a la información, constitución de una asamblea popular por la verdad (en lugar de una “Comisión de la Verdad”), justicia hacia las víctimas de los francotiradores y castigo a los asesinos, Constituyente de Trabajadores/ras para enterrar a la CTV, restructuración de las embajadas, el debido proceso contra militares golpista y no al perdón. Carta que es entregada al Comandante Chávez con más de 10.000 firmas, junto a la edición 10 de mayo 2002.
Todo el 2002 fue decisivo para la comunicación popular en la calle. Su segundo round fue entre diciembre 2002 y enero 2003. Hasta ahora no existen las y los iluminados que intentan anteponerse sobre un protagonismo que solo es colectivo.
La verdad histórica es el estandarte de la comunicación revolucionaria

 

La Ministra, en su extraño relato del pasado 11 de diciembre en un encuentro con un conjunto de medios alternativos y comunitarios, se presenta como una especie de Juana de Arco que –si Oliver Stone se inspirase en dicho relato- podría culminar con una película en la que se interprete que el 13 de abril fue posible por su clarividencia y liderazgo. Nada más alejado de la realidad.

En el año 2002, la comunicación alternativa y popular tuvo un rol específico en el medio de un gran conglomerado de organizaciones y movimientos que –en definitiva- fueron Comandados por el liderazgo de Chávez. El acumulado histórico de muchas luchas se ha encontrado en múltiples oportunidades en la agitación, debate, reflexión y comunicación.

Comunicar en Revolución no es fácil, ni para el Gobierno ni para el poder popular y los movimientos sociales. El relacionamiento respetuoso entre el Minci y los medios alternativos y comunitarios ha sido siempre un esfuerzo en el cual se traducen los niveles de transparencia y genuinidad. El exagerado esfuerzo por parecer “una más” ante estos colectivos, recurriendo a la estrategia de falsear procesos íntimamente ligados con la historia de la revolución bolivariana y chavista, no es un buen signo de inicio en esa compleja relación. RECTIFIQUE

“En una época de engaño universal decir la verdad es un acto revolucionario.”

George Orwell

“Revolución es sentido del momento histórico; es cambiar todo lo que debe ser cambiado; es igualdad y libertad plenas; es ser tratado y tratar a los demás como seres humanos; es emanciparnos por nosotros mismos y con nuestros propios esfuerzos; es desafiar poderosas fuerzas dominantes dentro y fuera del ámbito social y nacional; es defender valores en los que se cree al precio de cualquier sacrificio; es modestia, desinterés, altruismo, solidaridad y heroísmo; es luchar con audacia, inteligencia y realismo; es no mentir jamás ni violar principios éticos; es convicción profunda de que no existe fuerza en el mundo capaz de aplastar la fuerza de la verdad y las ideas.“

Fidel Castro

#DondeEstáAlcedoMora

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