La economía, estúpido, la economía…

Categoría: Guarureando |

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Jesús Alfaro

Esta frase no sé a quién pertenece, pero me gusta. Es más que llamativa y es el grito que nos despierta cada mañana en estas tierras que según Colón “es donde bien podría estar el paraíso terrenal”. El despeñadero económico por el cual estamos cayendo nos ahoga el día a día y aunque tratemos de escondernos a su presencia  esa economía nos hurga el bolsillo y nos deja limpios. Hasta un pajarito carpintero que sale en las propagandas de la TV está sobresaltado y pica en la cabeza a las personas para advertírselo, pero quien maneja los destinos de la nación lo confunde con una grabación del más allá.

Ayer amaneció la ciudad iluminada con el bello sol de Junio y yo le sonreí a la jornada que me esperaba, salí a la calle y un agradable olor a café me llevó hasta la barra de un cafetín atendido por una hermosa joven. Pedí un marroncito y todavía con el gusto del amargo dulzor de la infusión en la boca, pregunté por la cuenta y escuché – son 17 bolívares fuertes -. Mi mente multiplicó los 17 por los mil bolivaritos que yo conocía desde niño y la cuenta llegó a 17.000 bolivaritos. Mis neuronas hicieron sinapsis y como explican los neurólogos  la mente guarda sus archivos en forma ordenada y en cualquier momento se interlazan. Sentí un click por detrás de la oreja izquierda y apareció otra cifra de 17.000 en mis recuerdos, esa fue la misma cantidad de dinero que yo pagué por mi primer carro sacado de agencia, un Dodge Dart Sport de dos puertas de color vino tinto con techo de vinilo negro.  Un carro que levantaba las muchachas él solo. ¡Coño!, el café me costó lo mismo que un carro. Cuando se lo dije a la jovencita me miró con cara de ¿y a este señor que le pasa?  Como era de suponer hasta allí llegó mi buen día.

Maribel sí que las pasa negras, la pobrecita sale los sábados para el mercado con su pelo lacio muy arregladito y con una sonrisa juguetona en los labios, para volver en dos horas hecha una verdadera cuaima concha ´e piña, furiosa por lo que pagó en la caja del super . Trato de calmarla, de decirle que el gobierno está haciendo lo posible para aumentar más los precios, que el ministro vecino nuestro es un soñador que dice que el socialismo solamente se instalará  cuando todos seamos pobres  y me arman tremendo lío por estar repitiendo zoquetadas. Me retiro regañado y me refugio en mi escritorio donde pienso que yo soy un paga peos y recuerdo a las madres de los economistas del socialismo del siglo XXI.

Los médicos ejercemos una profesión bendita, que nos permite un acercamiento íntimo con nuestros pacientes y que nuestros éxitos son reconocidos por ellos mismos, por algo nos llaman sus doctores. Una forma de agradecimiento de nuestros pacientes son los regalos. La variedad es enorme, a mí me han regalado desde tortugas de mar hasta vacas amarradas en un camión del estacionamiento. Pero el regalo más común son las botellas de licor. Cuando comencé a trabajar en la profesión recibía cajas de champaña o de whisky, luego las cajas se fueron transformando en botellas y el año pasado hasta me regalaron una botella ya empezada, la señora me dijo que un hijo se había tomado un par de traguitos la noche anterior. Todo se agradece porque es cariño. Lo más insólito pasó esta semana cuando me regalaron cuatro rollos de papel toilette y al llegar a mi casa la bolsa fue recibida con gran alegría y hasta me sugirieron que preguntara donde las había conseguido para ir a comprar más. A esta vaina hemos llegado.

   
Todos sabemos quién es el responsable de esto y que hoy nada en la quinta paila. ¿Y el gobierno?  Bien, gracias. Está sumamente ocupado con los paracachitos y los aviones de juguete de la derecha fascista alistadas para la invasión que será derrotada por las milicias de la huestes maduristas  que harán frente rodilla en tierra al Mossad empatado con la CIA. ¿Alguien ha tenido noticias de algún plan de gobierno o aunque sea de un proyectico económico para el país?  El incompetente intenta hacer un gobierno de calle, porque nadie le para bola, ignorando que en la calle no se gobierna, en ella solo crecen las protestas y la inconformidad.

Ya van dos devaluaciones en menos de dos meses y el queso no se les ve a las tostadas y aunque el Ilegítimo niegue otra devaluación, cuando uno pasa por las cercanías del Banco Central en la Avenida Urdaneta se oye un enorme ruido como si fuese a caer una gigantesca pelota de bowling, de esas llamadas arrasa todo y que rodara por toda Venezuela machacando cualquier vestigio de prosperidad. ASI QUE MOSCA, PUES.
                                                                

 15 Junio 2013.

Nota: ES LA ECONOMIA IMBÉCIL


Estimado amigo, esta expresión: «Es la economía imbécil» se utilizó como estrategia comunicacional en los Estados Unidos de América durante la primera campaña del ex presidente Clinton en 1992 y fue realmente demoledora para ganarle las elecciones a los republicanos cuando se encontraban en el poder. Su autoría es de James Carville. Ha sido utilizada para referirse a aquellos mandatarios que obvian la economía en sus funciones como estadistas, olvidando la premisa fundamental de esta ciencia: «Los recursos son siempre limitados y las demandas de los ciudadanos se hacen infinitas». De allí la pertinencia de la expresión: «estúpido», «imbécil», para alertar a aquellos quienes no prestan la debida atención a la economía en sus funciones de gobierno.

Abrazos cordiales,
José   G. Noguera Torres

 

 

 

#DondeEstáAlcedoMora

Una respuesta a La economía, estúpido, la economía…

  1. Tampoco me parece correcto decir: ‘El incompetente’, muy bueno el artículo, me reí. Pero cuidado con los términos.

    Crítico Cabrón
    21 junio, 2013 at 11:13 PM
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