El “Legado” de Mario Silva (o el chavismo al desnudo)

Categoría: Pablo Hernández Parra |

silvaPablo Hernández Parra.
24 de Mayo de 2013.

Las confesiones-denuncias hechas por Mario Silva y puestas en circulación por él mismo, han dado origen a toda una suerte de juegos de inteligencia, conformación de escenarios, cadenas de chismes y rumores, expresiones de resentimiento y conductas claramente reaccionarias de cacería de brujas en la búsqueda de traidores en el seno del llamado chavismo, entre otras, pero sobre todo ha sido el abono necesario para que prorrumpiera con fuerza ese sadismo típico de hacer leña del árbol caído, del cual es aficionado un sector de la población venezolana, del que Mario Silva siempre fue un aventajado representante y exponente.

No es la intención analizar, ni considerar los “acertijos y predicciones” de los politólogos y adivinadores de oficio, tanto del chavismo como de la oposición, que presentan escenarios e hipótesis del tipo: “¿A quién beneficia las confesiones de Mario Silva?” “¿Qué hay detrás de la grabación?” “¿Quién la filtró?” ¿Es un peine o una trampa del Sr Diosdado? Estas interrogantes lejos de captar la esencia de la situación y el meollo de la confesión-denuncia de Mario Silva, lo que hacen es desviar el análisis hacia cuestiones totalmente secundarias y sin importancia.

Igualmente carece de valor dentro de la crisis política- económica que vive el país, plantearse si hay que acusarlo de traición de la patria, homicidio o delator. Todos estos escenarios, análisis y acusaciones formuladas desde el gobierno u oposición contra Mario Silva, son insignificantes, ante la dramática crisis que sacude al país, cuyo embate apenas comienza a sentir con fuerza la mayoría de la población.

Qué representarían los dos supuestos homicidios que confiesa Mario Silva ante los 150.000 homicidios impunes acumulados en estos 14 años de gobierno militar, y particularmente ante las más de 12.000 ejecuciones cometidas por los cuerpos policiales y militares del país.

¡Traición a la Patria!, gritan los señores nacionalistas, porque Silva haría de informante ante un agente de inteligencia extranjero y le “confiesa secretos de Estado”. En qué afectan al país estos supuestos secretos, denunciados y conocidos por todos, cuando TODOS -gobierno y oposición- callan miserablemente ante la entrega en propiedad al capital petrolero internacional y gobiernos extranjeros, de los yacimientos petroleros, mineros y empresas básicas del país y la hipoteca del petróleo, aluminio y hierro de Venezuela.

¿Delator y sapo, porque confiesa lo que ha sido denunciado y conocido por chavistas y opositores desde hace muchos años?

Consideramos más apropiado valorar las confesiones de Mario Silva como el “legado”, de un personaje que habla de “inmolación y sacrificio”, que convoca a seguir el ejemplo del Comandante Supremo, que llama al combate al pueblo chavista contra el “gran enemigo interno de la revolución”, mientras anuncia que se va a la Habana a “tratarse la vesícula”.

Retomamos el análisis, partiendo de la situación política económica de la Venezuela post Chávez, y ahora de las palabras del Sr. Silva, incluyendo su “Reflexión” publicada en Aporrea.org al día siguiente de conocerse sus confesiones, analizamos los hechos con base a las siguientes premisas:
1.- Las declaraciones de Mario Silva son autenticas. No son ningún montaje, ni falsificación del Mosad israelí, de la CIA u otra agencia de inteligencia del imperio. La gestión del propio gobierno, declaraciones de algunos personeros del mismo y la salida del aire del programa La Hojilla, solo confirman claramente que se trata de una confesión pura y simple del Sr. Silva, y que fue puesta en circulación por él mismo .

2.- Las acusaciones y denuncias que hace Mario Silva, no son novedosas para nadie, ni distintas a las que, desde hace años, se hicieran con pruebas y documentos desde el seno propio gobierno, desde las bases chavistas y desde la misma oposición. Muchas de ellas reposan en la Contraloría Nacional, Fiscalía General de la República, Asamblea Nacional y en el despacho de la Presidencia. Lo que hoy denuncia Mario Silva, con marcado sensacionalismo , ya lo denunciaron en el pasado otros personeros chavistas como Luis Tascón, Muller Rojas y hasta el mismo Giordani que en una oportunidad denunció a la Boliburguesía .

Quien lea con detenimiento las declaraciones de Silva no encontrará UN SOLO HECHO DE CORRUPCION O TRAMPA QUE NO SE HAYA SEÑALADO EN EL PASADO. Los personajes a los cuales se acusa en la declaración son los viejos y ampliamente reconocidos personajes de la corrupción y de las trampas dentro del chavismo y del gobierno. Si nos ocupamos de revisar aquellas denuncias concluiremos que Mario Silva se quedó corto ex profesamente en sus señalamientos y que no aportó nada nuevo en relación a los hechos y sus autores. Los diferentes protagonistas que aparecen, como la “corte de vampiro” y el “sapo Arreaza”, no añaden ningún elemento determinante a los ya denunciados con anterioridad. Toda la base chavista y muchos de los dirigentes, en especial los que proceden de la llamada izquierda del siglo pasado, conocen perfectamente a los viejos protagonistas del nuevo escándalo, su origen, procedencia y su condición de “arribistas”, ahora llamados “enchufados”.

No es éste el fondo de la acción de Silva, cuya posición se resume en que la revolución bolivariana, el proyecto y legado de Chávez, se encuentra ante un grave peligro, ante una virtual liquidación, si Diosdado Cabello y los militares que le siguen, los llamados Centauros de la promoción militar de 1987, mantienen el control de los sectores fundamentales del poder , y sobre todo ahora que de los 42 generales ascendidos el año pasado, 26 pertenecen a la promoción de Diosdado. A juicio de Mario Silva, el presidente Nicolás Maduro está cercado y entrampado por Cabello y la única salida sería detener a éste y sus cómplices en su propósito por cualquier medio. Se trataría de detener a la ya consolidada Boliburguesía dirigida por los militares, unida por mil vías a la ultra-derecha nacional y extranjera principalmente por la vía de la Banca, importaciones, contratos y comisiones y al negocio del narcotráfico, incluyendo en ella a ese tenebroso personaje llamado José Vicente Rangel. En pocas palabras, al igual que a Lusinchi, a Mario Silva le podíamos repetir la frase de Luis Herrera: “tarde piasteis pajarito”.

¿Qué expresa Mario Silva con esta posición? ¿A qué sectores sociales representa? Simplemente a la masa chavista que desde los propios inicios del gobierno, pero especialmente desde el 2002, vienen denunciando con pruebas y hechos el avance y consolidación de una capa de militares principalmente anticomunistas y dirigentes chavistas que se han enriquecido a partir de los negocios del Estado, bajo la manifiesta protección del propio Chávez.

Las declaraciones de Mario Silva evidencian la inevitable implosión de un movimiento estrictamente militar en sus orígenes , apoyado en la voluntad de un caudillo, que a lo largo de toda su carrera como conspirador, candidato electoral y presidente de la Republica ha sido apuntalado y apoyado en todo momento por los factores de poder y que es justo reconocerle supo usar y abusar a su antojo de los sectores civiles, que derrotados, frustrados y sobre todos carentes de ideología y de programa, se montaron en el autobús de la llamada “revolución bolivariana”, sin conocer al chofer, pero sobre todo sin estar al tanto de la ruta y fin de dicho transporte.
Sobra decir que a partir del 08 de diciembre, con el nombramiento de Maduro como sucesor de Chávez, recrudeció la lucha por el control del gobierno. Durante tres meses, la camarilla militar encabezada por Maduro-Cabello se dedicó al arte de ganar tiempo para reordenar y adecuar sus fuerzas, forjar alianzas temporales, preparar ideológicamente -bajo un manto mítico religioso- a los seguidores del difunto caudillo, erigiendo su figura en una suerte de nuevo dios oficial, para hacer política bajo la sombra de su imagen y encubrir todas las carencias y penurias con la sola invocación del nombre y los atributos del presidente fallecido. Al bautizarlo de COMANDANTE SUPREMO y ETERNO, colocándolo por encima del Libertador, el objetivo de la camarilla militar-política era evidente, como acertadamente lo descifrara la BBC Londres, convertirlo en “Una especie de héroe mítico, una figura cuasi religiosa, un Padre por el que habrá que seguir apoyando a la revolución. La idea es que como el Cid Campeador, Chávez siga ganando batallas para los suyos aun después de muerto”.

Toda esta táctica no persiguió otro fin que la preservación del poder, por las buenas o por las malas, como abiertamente lo pregonaron los voceros políticos y militares de la “revolución”, en especial sus flamante Ministros de Defensa y el jefe del Comando Estratégico Operacional (CEO); la mentira, el secretismo, la manipulación, el engaño, las amenazas y el atropello, fueron las principales armas de coacción y de propaganda política de la camarilla militar-política detentadora del poder gubernamental.

Y no podía ser de otra manera, dada la orfandad en que quedaba esa dirección, sin ningún líder que sustituyera al caudillo fallecido. Empezando sus dos principales paladines: Maduro y Cabello, fueron rechazados en 2007 por la militancia del propio PSUV, cuando este partido efectuó la elección de su dirección.

Ante esta dramática orfandad, la única táctica de los “herederos” consistió en convencer y legitimarse ante los seguidores del Presidente fallecido, invocando perennemente su nombre, hasta el extremo ridículo de autoproclamarse Hijos de Chávez, como si el liderazgo fuese una corona que se heredaba familiarmente. La lealtad y juramento ante la memoria de Chávez fue el único punto en el que convergieron todas las sectas y grupos que conforman el PSUV. No les convocó un programa, ni ideología, solo la veneración, lealtad y la obediencia a la última voluntad del caudillo:

“si algo ocurriera, repito, que me inhabilitara de alguna manera, Nicolás Maduro no sólo en esa situación debe concluir, como manda la Constitución, el período; sino que mi opinión firme, plena como la luna llena, irrevocable, absoluta, total, es que en ese escenario que obligaría a convocar como manda la Constitución de nuevo a elecciones presidenciales, ustedes elijan a Nicolás Maduro como presidente de la República Bolivariana de Venezuela. Yo se los pido desde mi corazón.”

Así comenzó toda la parafernalia y campaña mítico- religiosa montada durante la agonía y muerte de Chávez, lo que ocurrió en esos meses siguientes hasta hoy, es la prueba irrefutable de que detrás de la dirección político-militar del llamado chavismo, no hay nada más que una profesión de fe, una nueva religión basada en un solo elemento: Supuesta fidelidad y lealtad al supremo comandante, y al único programa político de sus seguidores: “no me den, pónganme donde haiga”.

Robo y saqueo al tesoro público, he ahí el ideal de la “dirección político-militar” chavista. Y al igual que ocurre con toda secta religiosa, o partido político construido en torno al culto de la personalidad del “profeta, a su muerte los discípulos se dividen en torno a la interpretación de la palabra esclarecida por aquel y, como es de esperarse, muerto el Páter Familias, cada hijo o discípulo que se considere elegido, construye su propia congregación.

Es por ello que el único objetivo que aglutinó temporalmente a los diversos grupos y sectas que conforman el PSUV y al gobierno el 14 de abril, fue conservar el gobierno y el control de la Renta Petrolera.

Una vez concluido el circo electoral y refrendado el fraude, usando a la oposición como cabeza de turco para la aplicación masiva de la Ley contra la Delincuencia Organizada y Financiamiento del Terrorismo, y en un vano intento de reconstruir la polarización dentro del pueblo y trabajadores; se intensificó la lucha a muerte por el control del poder mediante el reagrupamiento de alianzas y acuerdos entre los dos bandos en pugna, situación que ciertamente era conocida por todo el país y que hoy simplemente Mario Silva hizo pública desde el mismo seno del chavismo. La proliferación de capillas, templos y altares donde cada “discípulo destacado del nuevo dios oficial” se reclama interprete “verdadero” de la doctrina, contenida en el Legado de Chávez , que decretara Maduro, como el nuevo texto sagrado del chavismo, acabaron por convertirse en una Torre de Babel .

En el gobierno, o en el PSUV, no existe un esbozo de programa de transformación que no sea otro que privatizar el petróleo y los recursos fundamentales del país, endeudar a la nación hasta el infinito, quebrar a PDVSA junto con las empresas básicas, destruir la infraestructura eléctrica y vial, devaluar, devaluar y volver a devaluar, emitir papel moneda, una y otra vez, aumentar impuestos, precios y tarifas de servicios públicos, importar todo con los dólares del petróleo.

En pocas palabras, para desvalijar a Venezuela, colocándola en manos del capital internacional, dentro de la llamada multipolaridad, no hace falta un proyecto de país o un programa alternativo; solo se requiere de un plan militar para continuar con el asalto al tesoro público y seguir drenando al exterior, y a los bolsillos de la Boliburguesía, de la Banca y burguesía mundial cantidades ingentes de capital, como lo han venido haciendo. Para saquear un país no se necesita de una clase social revolucionaria de obreros, técnicos, intelectuales o científicos, sino de asaltantes, de bandoleros, de mercenarios, y qué mejor instrumento posee la minoría propietaria dominante, que su ejército, policías y bandas llamadas partidos políticos creadas, organizadas, entrenadas y unificadas para esa misión. Ese precisamente, es el papel de Diosdado y los “Centauros de 1987”, a quienes hoy “descubren” Mario Silva y algunos lacónicos dirigentes y simpatizantes del chavismo desde Aporrea, Grano de Maíz, La Guarura y otros medios de comunicación afectos al gobierno .
Pero quienes piensan que con la muerte de Chávez, se acabó el chavismo, no terminan de entender que la tarea del fallecido caudillo fue echar las bases “políticas, legales e ideológicas” de un nuevo modelo de Estado forajido, emergente, paralelo, militar policiaco, basado en el control social de la población a través de la militarización del país, aumento del poder policial, promoción y estímulo a la impunidad, criminalización de la protesta, división de la clase obrera, movilización y cooptación desde el Estado y en beneficio de éste, a todo un sector social informal, que constituye su más sólido apoyo de masas. Este modelo de Estado se caracteriza por la concentración del poder en manos del ejecutivo, cuyo único rasgo “democrático”, es la ilusión electoral cada año a partir del control absoluto de todos los poderes del Estado, máquinas de votación e informática incluidas.
El abierto apoyo internacional -desde EEUU hasta Rusia, China, Europa y, desde luego, los gobiernos del capital en toda América Latina- que hoy se le brinda al gobierno de Maduro- Diosdado, pese a criticas “menores” y a la alharaca de la oposición, es una prueba concluyente de que este modelo de Estado, en las actuales condiciones internacionales, es el que mejor asegura los intereses al capital internacional, independientemente del presidente de turno.
Pero, evidentemente el hombre con el perfil para garantizar la continuidad de esa política es Diosdado Cabello, y no Nicolás Maduro. Esto ya lo intuyen tanto Mario Silva como sectores del chavismo que se pronuncian cada vez más alertando que el país está bajo el control de Cabello y de los militares, el ejército y policías, en especial algunas de las señaladas por Mario Silva: CICPC y Policía Nacional.
Y en esta parte de la denuncia de Mario Silva vale la pena detenerse. Llama poderosamente la atención en las denuncias de Mario Silva dos cosas de extrema importancia: Primero, no menciona para nada el papel dentro de la crisis de la tenebrosa Guardia Nacional Bolivariana, principal cuerpo militar mercenario del país, ligado directamente a Washington según denuncias desde el seno del propio ejército y de los militares bolivarianos, entre ellos el propio Chavez. Especialmente hoy cuando dicho cuerpo ocupa un lugar principal en la represión del movimiento popular y control policial de la población a través del Plan Patria Segura y DIBISE. Y segundo, Mario Silva, reconoce que la Policía Nacional y el CICPC están en manos, no ya de Diosdado, sino que “tiene dos elementos que están con la ultra derecha, ni siquiera ya con Diosdado, muchos de sus elementos obedecen instrucciones de la oposición, porque son herederos” y agrega esta perla, “quien dirige la Universidad de la Policía Nacional está ligada a ONGs defensoras de derechos humanos que son de la derecha…. Achkar, la que tiene apellido árabe. … está ligado a la derecha”.

Y esta denuncia tiene una doble connotación. De un lado, según Mario Silva “De hecho, cuando inauguran la universidad, esta señora en su discurso habla de institucionalidad, Chávez, que está en esa inauguración, le da una…y eso está grabado porque eso salió en vivo, le da una coñaza y le dice que no, que eso no es así, que la Policía Nacional Bolivariana tiene que fundamentarse en los principios revolucionarios y bolivarianos. La Universidad Nacional Experimental de la Seguridad (UNES), que dirige Soraya Achkar , miembro fundador de la ONG La Red de Apoyo es la encargada de la formación de las funcionarias y funcionarios de los siguientes órganos de seguridad: La Policía Nacional Bolivariana. Cuerpos de Policía Estadales y Municipales. Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas. Cuerpos de Bomberos y Bomberas Cuerpo de Protección Civil y Administración de Desastres. Cuerpo Técnico de Vigilancia y Transporte Terrestre y Penitenciaristas.

La Red de Apoyo, es prácticamente la ONG que tiene el monopolio de los muy bien remunerados cursos de instrucción y formación de dichos funcionarios, con la carga ideológica reaccionaria que esto implica, reafirmada por el propio Mario Silva. Por el otro, el nefasto papel de esta organización no se queda allí. A lo anterior hay que unirle que desde el seno de esta organización han salido muchas veces los voceros y argumentos para atacar a otras organizaciones de DDHH acusándolas sin fundamento de “fascista’. Y para rematar sobre este tenebroso papel de la Red de Apoyo, lo más asombroso es que ella se ha dedicado a estructurar en todo el país un movimiento de Derechos Humanos en el seno del chavismo. Como vemos la “base popular del chavismo” no solo está cercada por Diosdado, sino en manos de la propia derecha.

Hoy, cuando los principales líderes del gobierno se consideran hijos, discípulos, seguidores o reencarnación del comandante eterno y supremo, Diosdado les llama a “ser como Chávez”; todos los dirigentes del gobierno juran lealtad a la memoria del fallecido líder, y todos los agentes del aparato ideológico intentan la defensa de su “legado teórico”. Y esta, es en mi opinión la trampa mortal en la cual se encuentra metido un importante sector del chavismo que hoy no se reconoce representado ni por Maduro, ni por Cabello. Ante semejante encrucijada acuden, no a levantar la bandera de la autonomía ideológica, de la independencia de clase, del verdadero socialismo de y para los trabajadores, sino que apelan a la vieja y suicida táctica de optar por el mal menor, olvidándose de los trágicos y funestos resultados de estas políticas para los que se sitúan a la cola de los movimientos, programas y partidos del capital y la burguesía, independientemente de las variopintas denominaciones, o lemas con que encubran sus intereses de clase. En pocas palabras ante la emboscada adoptan una verdadera huida hacia adelante.

Todos aquellos que creen que la salvación de la “revolución bolivariana” está en apoyar a Maduro contra Diosdado, parecieran no captar la esencia de la situación: Ambos representan la continuidad de la política y economía que ha conducido a la sociedad venezolana a la crisis que padece en todos los órdenes. La lucha entre ambas camarillas, se reduce a “continuar el legado de Chávez” entendido este como QUIÉN REPARTE LA RENTA PETROLERA DE ACUERDO A LA FUERZA E INTERESES DE LOS DIVERSOS SECTORES DE LAS CLASES DOMINANTES , que es en definitiva la esencia de las luchas políticas entre los diversos sectores de las clases dominantes de este país desde la época de Gómez.

Por otro lado, cómo se puede continuar o defender con coherencia y desde un punto de vista objetivo y científico, el legado teórico de un líder, que se definía como defensor de las ideas de Bolívar y de Zamora, creyente de Cristo y de la religión, del capitalismo de Estado y la concentración del poder ejecutivo, del nacionalismo, del partido único y del dirigente máximo, de un Poder Popular que le es transferido a los trabajadores desde arriba; y que con todo este compendio de realidades se califique ese proceso como de transición al socialismo -o esa contradicción llamada socialismo bolivariano- como debe entenderlo cualquier liberal que por lo menos conozca el ABC del socialismo

Socialismo es socialización y propiedad social de los principales medios de producción y no capitalismo de Estado; socialismo es poder para los trabajadores y no populismo; el socialismo está basado en el trabajo liberador y no en el yugo de las limosnas del Estado; socialismo es autodeterminación de la clase obrera basado en el poder armado y político a los trabajadores y no concentración de poder en una persona o minoría esclarecida; socialismo es internacionalismo proletario, y no unión de naciones dirigidas por burguesías; Socialismo es emancipación de un pueblo y no aumento de la dependencia y endeudamiento al capital extranjero; socialismo es trabajar por la extinción del Estado y no por aumentar su poder.

A esta cruda realidad se enfrentan hoy las bases chavistas y sus referentes en el seno de los movimientos sociales, el Rey está desnudo, y pareciera que al fin les llegó la hora de las definiciones.

Pablo Hernández Parra.
24 de Mayo de 2013.

#DondeEstáAlcedoMora

Una respuesta a El “Legado” de Mario Silva (o el chavismo al desnudo)

  1. Siempre había visto al coronel y a sus seguidores como a una especie de Pol Pot financiero y diplomático, concentrado en destruir el aparato financiero y las relaciones internacionales de Venezuela, mediante sus kemeres rojos rojitos y con actos como nombrar canciller a un individuo claramente impreparado, como propinando una bofetada en el rostro de las naciones. Pero esto es mucho más complejo…..

    juan m. tenorio
    28 mayo, 2013 at 4:12 AM
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