La triple burla

Categoría: Guarureando |

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Por Javier Del Valle Monagas Maita

Por razones de tiempo de la familia, quien hace las compras de las carnes y verduras en mi casa soy yo. Por lo tanto escribo lo que sigue con conocimiento de causa. No es desde ahora, desde hace ya más de un año.

Las carnicerías en el estado Yaracuy -y tengo entendido que en toda Venezuela- hacen un juego carnavalesco con los consumidores: cuando Ud. entra a cualquier local encuentra en la parte superior del local, centrado con los mostradores refrigeradores, unas pizarras con unos números que dicen PRECIOS. Allí desglosan los diferentes componentes cárnicos y las variedades de res, pollos, chivo, ovejo, etc. Con sus correspondientes precios al lado.

Pero si Ud. no pregunta el precio antes de hacer su compra y se guía por esa fulana lista, entonces se llevará tremenda arrechera o chasco. Resulta que el precio es tres o cuatro veces superior al expuesto. Entonces el bolsillito le chilla y la paciencia tiembla. Siendo así, en una oportunidad le pregunté al carnicero que por qué ponía un precio y vendía a otro. El señor muy serio me hizo una seña señalándome hacia una puertica al final de pasillo.

Fui, abrió y me hizo ir a una pequeña oficinita, me pidió me sentara y de inmediato se puso a buscar entre una carpeta y sacando una factura con fecha del día anterior, me la muestra y me dice: “Mire amigo: a ese precio que está allí pago yo los productos” Lo vi y noté que estaban a una y media cantidad por encima de los precios regulados, luego me dice:”Yo tengo que pagar 5 empleados, impuesto a la renta, impuesto estadal, impuesto municipal, electricidad, a los técnicos que me reparan los molinos, las luces, las neveras, las cavas, las pesas, mantener a mi esposa, mis tres hijos, darle a mi mamá, pagar local y sacar para mis gastos personales. Como ésta es mi fuente de ingresos, de aquí debo sacar todo ¿verdad? Entonces si yo compro a ese precio ¿Cómo carajo hago para cubrir todos esos gastos si vendo a perdida?” Me le quedé viendo y hube de reconocerle razón en su argumento. Pero luego le pregunté: “¿Y por qué no denuncia eso al INDEPABIS? La respuesta fue contundente: “No me despachan más, y como esa es una mafia que se conecta con los diferentes proveedores, entonces no trabajo más y ¿Cómo pago mis gastos después?” Le vuelvo a preguntar: “¿Pero y si yo te denuncio, tÚ tienes que explicar en el INDEPABIS esta situación y entonces ese organismo tendrá que ir a los proveedores y no te podrán culpar a ti?” Como respuesta me vino este argumento: “Mire, yo he sido denunciado un bojote de veces, voy a la citación, explico eso mismo y al final lo que pasa es que me bajan de la mula con quinientos o seiscientos bolívares y a los mayoristas ni los miran”. Luego me dijo: “Es más, te agradezco no me vayas a mencionar ni a mí, ni al negocio. ¡Tú sabes!”

Recordé una situación con el INDEPABIS hace creo que 4 meses cuando fui a denunciar a una ferretería que me quería obligar a comprar un rollo completo de cables eléctricos calibre 12, cuando yo sólo requería 5 metros, que era mi necesidad. Al llegar al INDEPABIS de la cuarta avenida con esquina Guayabal, de San Felipe, Estado Yaracuy, siendo como las 10: 30 am, entro a la oficina y encuentro a dos señoras jóvenes discutiendo sobre una citación. Me vieron y fue como si no hubiese llegado nadie, siguieron en su asunto particular por más de 5 minutos. Yo las veía con asombro, hasta que les pregunté medio molesto: ¿A qué hora atienden aquí? Entonces una de ellas, la más gordita me preguntó: “¿Qué quiere señor?” Le respondo que voy a hacer una denuncia y le trato de explicar el asunto, cuando bruscamente me interrumpen y me dicen que debo hacer esa denuncia por escrito en computadora o a maquina, y si es posible tener dos o más testigos y llevárselos a la tarde antes de las 4 pm. Como es lógico, mi reacción no fue muy amable ante tanta desidía. Al final me fui y hube de dejar la cosa así.

Ahora sacan una lista de precios, que dan risa. Si desde hace más de un año, la carne regulada se está pagando en las carnicerías a más de sesenta bolívares, y la de primera a más de cien, el kilo de pollo lo cobran a 45 y hasta 50 el entero; los cortes de muslo u otros, desde sesenta para arriba; el pollo de res, a 90 o más bolívares; la pulpa negra igual, el cochino a más de cien, etc, etc. Lo mismo pasó con la anterior regulación. Se orinaron y se ca… en ella y el pueblo arrecho tuvo de pagar los sobre precios de hoy ¿Entonces por qué dicen una cosa y luego no la hacen cumplir? ¿Por qué nos engañan a los consumidores, al pueblo? Carajo, sean serios. Sabemos que estamos en una pugna por el poder por parte de quienes nos quieren entregar de nuevo al imperio Sión yanqui, pero no nos mojoneen. Si es necesario, tomen todos los mataderos y cierren las fronteras para que no se lleven las reses, cochinos y pollos en pie o beneficiados, pero no nos engañen.

Por ejemplo, la gobernación derechizada del estado Yaracuy, y la alcaldía familiar de Capdevielle (lo de familiar es porque allí está toda su familia chupando sin aportar nada) saben que hace falta un matadero en el municipio más populoso del Estado, y el que había lo cerraron hace más de 5 años, y hoy dependemos de las mafias carniceras de Lara. Pero el inmoral gobernador sí fue veloz al transar con los capitales expoliadores, la explotación de los minerales no metálicos en alianza con la gobernación 70 – 30 capital privado, gobernación, dejando a las comunidades mirando lejos, en un negocio multimillonario y en los cuales Julio León se mete tremenda comisión, hecho el pendejo y por debajito. Lógico que contando con la complicidad expresa del Minienterio de Ambiente que avala todo ese circo corrupto. Los ríos del estado ya parecen queso gruyer, de tantas trampas arenas que les meten. Sobre todo el Rio Yaracuy.

SEÑORES, CADA DÍA ME CONVENZO MÁS QUE ESTA REVOLUCIÓN LA ESTÁN ASESINANDO, MÁS DESDE ADENTRO QUE DESDE AFUERA, O EN COMPLICIDAD DE AMBOS LADOS. No es pesimismo, es lo que se ve y se siente, aunque no por eso dejaré la batalla por mis ideas y por el proyecto original. Mientras tanto nos asesinan a los militantes de base, y ni la fiscalía ni la defensoría, ni nadie, actúan. Los autores intelectuales, conocidos, reconocidos y con evidencias públicas y notorias de su autoría, siguen paseando por el país imponiendo terrorismo y burlándose del dolor del pueblo.

Yo me pregunto, ¿dónde comprarán carne los empleados del INDEPABIS? ¿En otro planeta?

NOTA: este escrito Ud. no lo podrá ver o leer en los medios alternativos de la izquierda derechizada y toletera, como tampoco en sus competidores mercantiles de la derecha. Todo por asunto de intereses de poder, no de revolución ni de democracia

#DondeEstáAlcedoMora

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