La propuesta del candidato de la Patria y el destino de los pueblos originarios

Categoría: ¡Ahí están, esos son! |

Es, América Latina, la región de las venas abiertas. Desde el descubrimiento hasta nuestros días todo se ha trasmutado siempre en capital europeo o, más tarde, norteamericano, y como tal se ha acumulado y se acumula en los lejanos centros de poder. Todo: la tierra, sus frutos y sus profundidades ricas en minerales, los hombres y su capacidad de trabajo y de consumo, los recursos naturales y los recursos humanos. El modo de producción y la estructura de clases de cada lugar han sido sucesivamente determinados desde fuera, por su incorporación al engranaje universal del capitalismo. A cada cual se le ha asignado una función, siempre en beneficio del desarrollo de la metrópoli extranjera de turno, y se ha hecho infinita la cadena de las dependencias sucesivas, que tiene mucho más de dos eslabones, y que por cierto también comprende, dentro de América Latina, la opresión de los países pequeños por sus vecinos mayores y, fronteras adentro de cada país, la explotación que las grandes ciudades y los puertos ejercen sobre sus fuentes internas de víveres y mano de obra... .1

No sabemos en qué momento de la reciente historia de Venezuela a los venezolanos se nos consultó sobre nuestra disposición de competir por el título de Potencia Energética, porque a juzgar por lo que ello representa y por las consecuencias que acarrea, el tema asume unas dimensiones dignas de ser materia de un referéndum consultivo.

Pero nuestro Presidente – siempre dando muestras de promover la participación y la discusión- formuló una Propuesta a modo de programa de gestión para los años 2013-2019 para ser sometida a nuestra lectura y evaluación.

A tales efectos y tomando en cuenta las desacertadas actuaciones del Gobierno Nacional en materia de intervención en territorios indígenas, nos aprestamos a revisar el Tercer Objetivo Histórico de la Propuesta que plantea: Convertir a Venezuela en un país potencia en lo social, lo económico y lo político, dentro de la gran potencia naciente de América Latina y El Caribe, que garanticen la conformación de una zona de paz en nuestra América.2

Los recientes asesinatos perpetrados contra el pueblo yukpa, la falta de pesquisas policiales sobre estos hechos y la total indiferencia del Estado en aras de detener la masacre, parecieran darnos señales contrarias a las de la conformación de zonas de paz, y ofrecen preocupantes incógnitas que nos llevan a relacionar inevitablemente el proceso de exterminio del liderazgo rebelde de estos pueblos hermanos, con las políticas de desarrollo minero que el Gobierno Nacional se está planteando en años venideros a través del mencionado documento.

¿Qué se entiende por un país potencia en lo social en el marco de una retórica característica del ya no tan cacareado socialismo del siglo veintiuno? ¿Podría existir compatibilidad en el ascenso de una nación con carácter de Potencia en el ámbito de lo político y lo económico con la existencia de una zona de paz en el territorio latinoamericano y del Caribe? ¿Es posible que pueda existir paz social –e incluso vida- cuando en nombre del progreso sacrificamos a la naturaleza? ¿Cómo interpretar el término de potencia en relación con la existencia de naciones con menores niveles competitivos en materia de recursos naturales energéticos?

Dentro de los objetivos de esta línea, la Propuesta enumera pormenorizadamente objetivos específicos relacionados con el desarrollo de la capacidad productiva del país en materia no sólo de explotación de hidrocarburos y gas natural “bajo el principio de la explotación racional y conservación de los recursos naturales renovables y no renovables”, sino también la explotación de recursos minerales.

En cuanto a este último objetivo plantea: Desarrollar el poderío económico utilizando los recursos minerales. Para ello contempla el aumento de las reservas minerales en el país, la ubicación de nuevos yacimientos minerales en el Escudo de Guayana, Sistema Montañoso del Caribe, Cordillera de Los Andes y Sierra de Perijá “con la prospección geológica y la utilización de nueva tecnología de bajo impacto ambiental”. (¡Ya quisiéramos nosotros que nos explicaran en detalle cómo sienten los seres vivos – animales y vegetales- eso de “tecnología de bajo impacto ambiental” cuando empresarios y contratistas chinos y rusos hagan uso de esos territorios!). Cualquier parecido con la discusión Rio+20 y el “capitalismo verde” entra en revisión en el caso de estos proyectos…

Curiosamente el término “social” que encabeza la Línea Estratégica de la Propuesta, aparece en una ínfima proporción de objetivos estratégicos con los cuales se pretende operacionalizar la fulana conversión de Venezuela en Potencia Energética, y de igual modo, la mención a la forma cómo se coordinará la consolidación del extenso espacio latinoamericano y del Caribe en otra Potencia Energética, sólo aparece insinuada para el área económica a través de un objetivo en el cual se explicita que las reservas de minerales de oro y diamante serán duplicadas con la certificación de los yacimientos que se encuentran en el Escudo de Guayana, y que serán destinadas como bienes transables para la construcción del socialismo y en aras del fortalecimiento de las reservas internacionales. ¿Cuáles reservas internacionales? ¿Las del capitalismo financiero? Muchas preguntas hay que hacerse respecto a este objetivo…

Con iguales niveles de ambigüedad discursiva, la Propuesta habla del desarrollo del potencial minero para la diversificación de fuentes de empleo, ingresos y formas de propiedad social, que nos llevan una y otra vez a preguntarnos cuál será el destino de los pueblos originarios, de los cuales no se hace mención, y quienes aún tienen sus asentamientos en esos lugares, obviando además el gran principio constitucional contenido en su preambulo: …refundarlaRepúblicaparaestablecerunasociedad…multiétnicaypluricultural …, es decir una sociedad de diversos y diversas, de “culturas”, y no de cultura en singular.

Las dimensiones humanas de Hugo Chávez Frías nos conducen a pensar que todo cuanto él propone es en beneficio de las mayorías. Sin embargo, proyectos como los expresados en el plan 2013-2019, contradicen muchos de los principios del proyecto bolivariano que apoyamos originalmente. Inclusive en más de una ocasión el mismo Presidente ha revelado haber sido víctima de intereses que han girado la balanza hacia los grupos de poder económico y lesionado los intereses populares. De ello dio razón Müller Rojas cuando afirmaba que el Presidente estaba rodeado de un nido de alacranes.

La intención no es hacer un juicio a ultranza de la necesidad de desarrollar nuestros recursos energéticos, pero es evidente que estamos frente a una propuesta de carácter desarrollista que de seguro ya ha activado la codicia de numerosos empresarios que dudamos mucho posean inclinaciones “socialistas” o que, parafraseando la retórica del discurso golpista, estén “preñados de buenas intenciones para dar a las mayorías la mayor suma de felicidad posible”.

1 Galeano, Eduardo. Las venas abiertas de América Latina. XXI editores, Decima quinta edición, 1976, Colombia, pag. 4

2 Propuesta del candidato de la Patria Comandante Hugo Chávez para la Gestión Bolivariana Socialista 2013-2019. Comando de Campaña Carabobo, 11 de junio 2012, Objetivo Nacional. 3.1. Consolidar el papel de Venezuela como Potencia Energética Mundial. pag 15

#DondeEstáAlcedoMora

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