El Estado gobierno colonial militar corporativo es responsable del crimen, el odio racial sólo es un factor de uso.

Categoría: ¡Ahí están, esos son! |

La Guarura, sistema comunicacional libre y militante

Publicamos este artículo de Homo et Natura, que expresa la solidaridad con Anita Fernández y su familia, pero respetuosamente le hacemos de inmediato unas observaciones que creemos justas y pertinentes para ofrecer cómo hasta ahora lo hemos hecho una visión integral del problema de la LUCHa DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS POR LA RECUPERACIóN DE SUS TERRITORIOS ANCESTRALES, CONTRA LA MINERíA TRANSNACIONAL Y LA VIOLENCIA DE LOS HACENDADOS LATIFUNDISTAS. Agregamos el rechazo a cualquier intento de criminalizar y descalificar a los actores históricos que han dado acompañamiento y sacrificio a esta lucha cómo es el caso del colectivo que firma este documento, siempre atacado por los agentes del estado gobierno, por su condición de ONG, como si eso fuera un pecado per sé, y sin recordar que son los estados gobiernos los más llenos de agentes a favor del interés transnacional imperial.

La primera observación es a la aseveración de que detrás de la conspiración policial, militar, ganadera para asesinar y criminalizar a los yukpa que luchan por los territorios subyace el odio racial y de clase como motor verdadero de esta voluntad criminal. La historia prueba todas las veces, que el odio es de uso de otros intereses más fríos y pragmáticos y que este, por mucho odio de origen colonial que sabemos existe, no es un caso distinto para nada, los guardias, policías y militares que han efectuado los operativos represivos y criminales contra los yukpa pueden o no ser amigos particulares de los hacendados, ellos o sus mandos, pero las razones por las cuales un estado gobierno y en particular una administración política como la de hoy, como la de este gobierno, ordena acosar, intimidar e impedir un viaje de civiles indígenas a hacer denuncias a la capital del país se debe a los intereses económicos corporativos que controlan la política gubernamental antes y ahora, antagónicos a las aspiraciones ancestrales de los indígenas por razones estrictamente territoriales, ya que en esas tierras hay yacimientos minerales de gran cotización para los aliados corporativos transnacionales de este estado, antes y ahora de esta administración.

Estos intereses lacayos han tenido variación de actores pero se han mantenido y fortalecido incluso aprovechando lo exitoso que es una política de contrainsurgencia y represión cuando el gobierno se dice y se asume de izquierda o socialista.

Si a detalles del caso del bus yukpa y de la detención de Cristóbal Fernández vamos, fuentes de nuestras propias organizaciones populares que impidieron en esfuerzo unitario el sabotaje de la expedición, tuvieron clara evidencia de la influencia de Francisco Arias Cárdenas en este proceso de sabotaje y represión, por la boca de algunos mandos militares contrariados que entraron en contacto con el bus en el transcurso del largo viaje a Caracas, este señor, alto jerarca del PSUV y su candidato a la gobernación del Zulia no sólo es como hemos dicho, un conocido aliado de los intereses mineros en la región sino también amigo de muchos ganaderos latifundistas de la zona, ambas cosas demostradas y denunciadas por nosotros y también por el colectivo homo et natura en esta larga línea de denuncia histórica que ha acompañado al pueblo indígena en su lucha.

Cuando se dice que los intereses de clase y la cultura colonial se expresan en la represión y crímenes contra los yukpa agregamos, para mayor claridad agregamos, que tales intereses se condensan en la principal expresión histórica de esta colonialidad y de esta opresión de clase que es el estado mismo. Pero esta subjetividad de odios y saña sicarial sólo es instrumento de lo que es el fin de una administración colonial, el control militar del territorio para reserva de el plan económico de sus dueños imperiales. tan sencillo y marxista cómo eso.

Repetimos. Divagar sobre si el odio racial es mas importante que el tema de los territorios no explica como es que un estado desde sus jerarquías mas importantes y con toda su estructura se opone e invierte cuantiosos recursos para el desmantelamiento de la resistencia y la eliminación incluso física de los sujetos en lucha. Los mandos no son locales en Machiques, y los planes que hacen más daño son ordenados dese los ministerios en Caracas, no son sugerencia de odiadores locales aunque el odio latifundista sea un factores que sirve para solapar una visión integral de lo que se está jugando en Perijá. Lo repetimos el Plan Perijá no es de perijaneros y el plan yukpa no es de yukpas, es del gobierno central.

Si reducimos a este odio despreciable el análisis de las razones, entonces el colonialismo vendría a ser una nostalgia y no una razón comercial, politica y económica vigente.  Si reducimos a eso el asunto, divorciamos la lucha por los territorios indígenas de la lucha por la tierra de todos los que están siendo criminalizados ,asesinados y encarcelados en el país y en el continente y reducimos el asunto a un problerma juridiccional de derechos humanos, que lo es pero no solo es eso.

La segunda observación es que el asunto es de territorio para los pueblos indígenas no de «tenencia de la tierra».

La tercera observación es que para dirigirse a Hugo Chávez no se debe negociar la justicia. El está ahí, en ese cargo público de libre elección con un programa que se traiciona con la burla a los derechos indígenas. De modo que si alguna solicitud se le debe hacer a la Presidencia de la República, incluso en beneficio de ser un gobierno cruzado por las contradicciones entre lo se predica publicitariamente y lo que hace de acuerdo a los intereses que lo dominan. Es que rectifique y abra una revisión de si mismo a favor de una justicia verdadera, a favor de revisar sus compromisos con el capital transnacional de cara a los pueblos y a favor de que los pueblos propongan un modelo de desarrollo al menos distinto al que aún dicta con holgura la banca imperial y sus multilaterales. El silencio de Chávez ya lo que da es pena ajena, una prepotencia comunicacional tal basada en su control de la renta y no en lo que piensan incluso sus seguidores es una verguenza.

#DondeEstáAlcedoMora

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