TIPNIS en do mayor

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Por: Alicia Tejada Soruco / Bolivia.

El año dos mil diez finalizó con incendios, mortandad de peces en Chané, siete millones de hectáreas de bosques convertidas a uso agrícola, desvíos que provocaron la desaparición de las lagunas la Pistola y España; Reservas Forestales deforestadas. Cuerpos de agua contaminados y absorbidos por la minería; el Piraí contaminado y convertido en capital de negociantes de áridos. Santa Cruz la Vieja y San José de Chiquitos sin bosques y “productores” criticando que se intente sancionar a los culpables.

El año dos mil diez se cerró con un inventario en negativo: con representantes del gobierno anunciando transgénicos y ampliación de frontera agrícola, con 600 concesiones mineras sin control ambiental y sin “consulta”, con operaciones petroleras en áreas protegidas y TIOC sin marchas y con “compensaciones”. Este es el concierto al que si bien no hemos aplaudido le hemos dado el beneficio del “desarrollo económico”, con discursos al ti sonantes acompañados de pataditas de complicidad bajo la mesa oficial, con más de un funcionario del gobierno central.

En este concierto en el que todos desafinan y acumulan sordera aparece un público de singular y plurinacional oído que amplifica el TIPNIS-Tramo II en do mayor y compromiso con la armonía “ambiental”. Ante tal exquisitez no podemos menos que preguntarnos por qué el TIPNIS moviliza a tantos cruceños y nuestra propia problemática no; por qué afinamos el oído con esta nota e ignoramos las otras. Por qué los desastres ambientales ocurridos en Bolivia y en Santa Cruz no han disparado la rechifla general que provoca el TIPNIS.

Le doy unos datos: 300 mil hectáreas de bosques se deforestan en Bolivia, 225 mil en Santa Cruz, ¡3 TIPNIS cada año! O la Reserva Forestal Guarayos con más de 1 millón de hectáreas y habitada por el pueblo indígena Gwarayu; deforestada a un ritmo de 45.000 hectáreas ¡Medio TIPNIS cada año solo en el TIOC Guarayos!; sin ruido alguno, a sotto voce; con acordes variados y sin desgarros del alma. En este punto dudo que usted no se hubiese preguntado ya si esto no es parte de nuestra responsabilidad.

Ensayo una explicación entonces: Los atentados cometidos contra las áreas protegidas en su conjunto, las Reservas Forestales, los bosques y los PI, tocan juntos esta melodía que chilla desafinada hace décadas, pero si quien la ejecuta está en nuestra orquesta, desafinamos todos y esta es la herencia de 500 años de estado rentista y servil que no se destierra de una vez por todas.

Hay razones para preferir un tipo de actuación al otro; hay razones para ejercer nuestros derechos y obligaciones constitucionales en defensa del medio ambiente, para decir no a la carretera IIRSA, pero si no abordamos también el conjunto; la no mercantilización, los bienes colectivos la interculturalidad, la diversidad de la vida, nos mentiremos colectivamente. No me ayude compadre suspiraría en fa sostenido “la madre tierra”, si le permitiésemos dirigir la orquesta.

 

#DondeEstáAlcedoMora

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